Durante la XIX Cumbre Mundial de Premios Nobel de la Paz en Monterrey, el empresario Carlos Slim Helú cuestionó el modelo de pensiones públicas en México, al calificarlo como un esquema “irracional” que concentra recursos en un solo grupo poblacional y limita la atención de problemas estructurales como la pobreza, la desigualdad y la inseguridad.
Monterrey, NL — En su intervención, Slim advirtió que el país mantiene un crecimiento económico promedio de apenas 1% del PIB durante las últimas tres décadas, un contexto que —según explicó— vuelve insostenible mantener esquemas como las pensiones del Bienestar, el IMSS y el ISSSTE sin replantear su orientación. “El enfoque actual de las pensiones es irracional”, afirmó, al señalar que las políticas sociales deben generar desarrollo estructural, no solo transferencias de consumo.
El empresario sostuvo que el gasto público debe enfocarse en fomentar la producción, la inversión y el empleo, en lugar de alimentar subsidios que solo brindan una “falsa sensación de estabilidad”. Subrayó que “no se puede resolver la pobreza aumentando el consumo vía subsidios”, insistiendo en la necesidad de un modelo que fortalezca la economía real y la capacidad productiva nacional.
Aunque no presentó un plan técnico detallado, Slim delineó una propuesta general que implicaría reducir o eliminar el esquema actual de pensiones y redirigir los recursos hacia proyectos de educación, infraestructura y creación de empleo formal. Su visión apunta a un modelo integral de desarrollo que involucre a toda la población, priorizando el fortalecimiento del aparato productivo sobre los subsidios directos.
Entre los ejes de su planteamiento destacan la reasignación del gasto social a sectores estratégicos, el fomento del autoempleo juvenil y la atracción de inversión nacional e internacional para impulsar la generación de ingresos sostenibles. Para el magnate, el bienestar duradero no puede depender de la transferencia estatal, sino de la dinamización de la economía.
Las declaraciones del empresario generaron debate al cuestionar el futuro de programas como Pensión del Bienestar, de los que dependen millones de adultos mayores. Slim no planteó su eliminación inmediata, pero sí la necesidad de reformular su estructura dentro del presupuesto federal, advirtiendo que su crecimiento constante ejerce una presión creciente sobre las finanzas públicas.
Actualmente, las pensiones representan una de las principales partidas del gasto social en México, con incrementos anuales que reflejan su importancia política y social. Sin embargo, economistas han advertido que, sin una base productiva sólida, el modelo podría volverse financieramente inviable en el mediano plazo.
Para Slim, la discusión no debe centrarse en quién recibe el apoyo, sino en cómo garantizar que los recursos públicos impulsen desarrollo sostenido. Su planteamiento abre un debate crucial sobre el equilibrio entre justicia social y sostenibilidad económica en el México contemporáneo.


0 Comentarios