Al cierre de 2025, el escenario político mundial muestra alta inestabilidad. Destituciones, dimisiones y golpes de Estado en Asia, América Latina y África, junto con el avance electoral de la extrema derecha en Europa y Sudamérica, configuran un panorama de cambios profundos.
CDMX — Mientras en México este 30 de diciembre aún transcurre hacia la recta final del año, en otras latitudes del mundo ya se consuma un cierre marcado por la agitación política. Los últimos doce meses dejaron una secuencia de crisis institucionales, caídas de gobiernos y reconfiguraciones electorales que evidencian un entorno internacional atravesado por tensiones políticas, económicas y sociales.
En Asia, varios episodios sacudieron a gobiernos consolidados. En Corea del Sur, el presidente Yoon Suk Yeol fue destituido de su cargo, en un proceso que profundizó la polarización interna. En Tailandia, la primera ministra Paetongtarn Shinawatra fue removida tras una polémica desatada por la grabación de una conversación telefónica, lo que derivó en una crisis política de alto impacto. En Japón, el primer ministro Shigeru Ishiba anunció de forma repentina su dimisión, sorprendiendo tanto a la clase política como a los mercados.
América Latina tampoco estuvo exenta de sobresaltos. En Perú, la presidenta Dina Boluarte enfrentó un proceso de destitución en el Congreso, reflejo de la persistente fragilidad institucional que atraviesa el país. Estos episodios se sumaron a un clima regional de desconfianza ciudadana hacia las élites políticas y de presión social por resultados económicos y sociales más tangibles.
En África, la inestabilidad se expresó de forma más abrupta con golpes de Estado en países como Madagascar y Guinea-Bissau, reavivando preocupaciones sobre la gobernabilidad y la seguridad en regiones estratégicas. Estos acontecimientos reforzaron la percepción de un orden político vulnerable ante crisis internas y disputas de poder.
En paralelo, el terreno electoral mostró transformaciones significativas. Candidatos de extrema derecha lograron avances relevantes en elecciones presidenciales de Polonia, Rumanía y Chile, mientras que partidos de esa misma corriente alcanzaron cifras récord de escaños en comicios parlamentarios de Alemania, Portugal y Japón. La combinación de tensiones políticas y desafíos económicos perfila un escenario global incierto, en el que 2026 se anuncia como un año decisivo para la estabilidad internacional.


0 Comentarios