El conflicto por la ampliación de la autopista Tlaxcala-Puebla derivó en un bloqueo total de cuatro horas en Zacatelco, tras denuncias de sindicatos tlaxcaltecas por incumplimiento contractual e invasión de empresas poblanas. Señalan omisión de Pinfra y del Gobierno de Tlaxcala.
Tlaxcala — La ampliación de la autopista Tlaxcala-Puebla, una obra presentada como estratégica para la conectividad regional, se convirtió este 12 de enero en un escenario de confrontación laboral y parálisis vial. Durante cuatro horas, la vía fue bloqueada totalmente a la altura de la caseta de peaje en el municipio de Zacatelco, como resultado de un conflicto que evidencia fallas graves en la gestión contractual y en la intervención de las autoridades estatales.
Trabajadores afiliados a al menos 20 sindicatos tlaxcaltecas colocaron camiones de carga sobre la autopista para impedir el tránsito, en protesta por lo que califican como incumplimiento del contrato colectivo de trabajo. Los inconformes señalaron que, pese a contar con el contrato principal para el desarrollo de la obra, fueron desplazados por empresas provenientes de Puebla, sin explicación formal ni notificación previa.
Las acusaciones se dirigieron directamente contra la concesionaria Promotora y Operadora de Infraestructura, S.A.B. de C.V. (Pinfra) y contra el Gobierno del Estado de Tlaxcala. De acuerdo con los manifestantes, ninguna de estas instancias ofreció una respuesta clara sobre por qué empresas poblanas comenzaron trabajos en la zona, mientras los sindicatos locales permanecían excluidos del proceso constructivo.
Los líderes sindicales denunciaron que compañías vinculadas a organizaciones poblanas, encabezadas por Óscar Pozos y Axel Bello, se instalaron en la autopista y realizaron labores de retiro de material pétreo, presuntamente sin contar con autorización visible. Esta situación, lejos de ser un incidente administrativo menor, alimentó la percepción de trato desigual y de un manejo discrecional de la obra pública.
Representantes de las constructoras tlaxcaltecas afirmaron que ni Pinfra ni la Secretaría de Gobierno estatal atendieron sus cuestionamientos. La ausencia de interlocución institucional profundizó el conflicto y dejó la vía de comunicación como rehén de una disputa laboral que pudo haberse evitado con transparencia y supervisión efectiva.
Los sindicatos también denunciaron agresiones, daños a sus unidades y la quema de algunos vehículos, hechos que agravan el clima de tensión. Ante ello, advirtieron que el bloqueo de la autopista Tlaxcala-Puebla se mantendrá hasta que se esclarezca su situación contractual.


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