Reacciones opuestas sacuden a Venezuela y su diáspora tras el anuncio del presidente Donald Trump sobre la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, trasladados a Nueva York luego de una operación militar estadounidense ocurrida el 3 de enero.
InfoStockMx — La madrugada del 3 de enero marcó un punto de inflexión en la ya tensa crisis venezolana. Mientras en distintas ciudades del mundo migrantes celebraban el anuncio de la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, en Caracas el estruendo de detonaciones y el sobrevuelo de aeronaves instalaban un clima de incertidumbre política y militar sin precedentes.
De acuerdo con testimonios recogidos por la agencia EFE, venezolanos en Chile, Argentina y Perú expresaron alivio y conmoción tras conocer la noticia difundida desde Washington. Alfonso González, residente en Santiago desde hace ocho años, describió el anuncio como el final de una etapa marcada por la separación familiar y el exilio forzado. En Buenos Aires, Liset Luque, integrante de Alianza por Venezuela, señaló que la captura representaba para muchos migrantes la confrontación directa con un sistema que atribuyen a violaciones sistemáticas de derechos humanos.
Las reacciones favorables contrastaron con la respuesta inmediata del oficialismo en la capital venezolana. Simpatizantes chavistas se concentraron en las inmediaciones del Palacio de Miraflores portando imágenes de Maduro y del fallecido Hugo Chávez, exigiendo información sobre el paradero del mandatario. Las consignas se mantuvieron durante horas, mientras autoridades locales advertían que no cesarían las movilizaciones.
El anuncio que detonó la crisis fue realizado por el presidente estadounidense Donald Trump a través de su red Truth Social, donde informó sobre un “ataque a gran escala” y la posterior captura del mandatario venezolano. El canciller Yván Gil exigió su devolución inmediata, mientras la alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, calificó los hechos como un secuestro. En la misma línea, la vicepresidenta Delcy Rodríguez y el fiscal general Tarek William Saab denunciaron la desaparición forzada del jefe de Estado.
Con versiones enfrentadas y sin confirmación independiente sobre el paradero de la cúpula gubernamental, la comunidad internacional observa con cautela una escalada que redefine las relaciones entre Caracas y Washington y profundiza la fractura política de un país marcado por años de confrontación y éxodo masivo.


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