Tras su captura en Caracas y su comparecencia federal en Nueva York, Nicolás Maduro incorpora al abogado Bruce Fein a su equipo legal junto a Barry Pollack, en un caso de narcoterrorismo con repercusiones diplomáticas e incertidumbres sobre jurisdicción y detención.
InfoStockMx — La causa penal contra el ex presidente venezolano Nicolás Maduro ha entrado en una nueva fase con la incorporación del abogado constitucionalista Bruce Fein al equipo de defensa en Estados Unidos, según documentos judiciales revisados por medios internacionales. Fechado en Nueva York, este movimiento legal ocurre tras la detención de Maduro en un operativo estadounidense en Caracas el 3 de enero, hecho que ha generado una de las crisis diplomáticas más profundas entre Washington y Caracas en décadas.
Maduro se declaró no culpable ante un tribunal federal en Manhattan de los cargos que incluyen narco-terrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas tras su traslado al país norteamericano. Fein, reconocido por su experiencia en derecho constitucional e internacional y por colaborar con grupos conservadores en Washington, se une al abogado Barry Pollack, quien ha defendido casos de alto perfil como el de Julian Assange y ya representa a Maduro en esta causa. La defensa planea cuestionar la legalidad de la detención y la jurisdicción del tribunal en los términos de la inmunidad soberana del ex mandatario, un argumento que ha surgido en audiencias recientes.
La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, ha respaldado enérgicamente los cargos contra Maduro y su esposa, Cilia Flores, calificándolos de narcoterroristas y responsabilizándolos por violencias y delitos que, según la acusación, afectaron tanto a Venezuela como a ciudadanos estadounidenses. Bondi defendió la operación que llevó a la captura, describiéndola como un paso crucial para la seguridad nacional y la justicia internacional. Organismos oficiales norteamericanos sostienen que el proceso se basa en una acusación formal en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, aunque fuentes legales externas señalan que aspectos de la acción podrían desafiar normas internacionales.
La comparecencia de Maduro ante la corte se realizó bajo estrictas medidas de seguridad. Él mismo rechazó las imputaciones, calificándolas de injustas y afirmando que su detención fue producto de un acto militar, no de un procedimiento legal tradicional. Tanto él como Flores se declararon no culpables de cargos graves, y la siguiente audiencia fue programada para mediados de marzo. La defensa busca aprovechar la experiencia combinada de Pollack y Fein para elaborar argumentos que incluyan objeciones a la jurisdicción y a la forma de detención.
El entorno internacional sigue observando con atención este caso sin precedentes, que no solo plantea interrogantes sobre la política de Estados Unidos hacia Venezuela, sino que también reabre debates sobre soberanía, legalidad internacional y la capacidad de los sistemas judiciales para abordar crímenes transnacionales en cabeza de líderes estatales acusados.


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