El Club Puebla cayó 1-0 ante Cruz Azul en el estadio Cuauhtémoc, jugando más de 70 minutos con un hombre menos. El técnico Albert Espigares valoró el esfuerzo y señaló el duelo como parte del proceso de construcción del equipo.
Puebla de Zaragoza, Puebla. — El futbol también se mide en la forma de resistir. En el estadio Cuauhtémoc, el Puebla volvió a perder, pero dejó señales que su entrenador considera parte del crecimiento. Frente a un rival de jerarquía como Cruz Azul, La Franja sostuvo el partido en condiciones adversas y convirtió la derrota en una prueba de carácter.
El conjunto poblano jugó prácticamente todo el encuentro con inferioridad numérica y aun así logró contener durante largos lapsos las llegadas de los cementeros, que terminaron imponiéndose por la mínima diferencia. Cruz Azul, actuando como local administrativo, encontró el gol, pero no tuvo un trámite cómodo ante un rival replegado y disciplinado.
Al finalizar el encuentro, Albert Espigares destacó la actitud de sus futbolistas. Reconoció que perder nunca deja una sensación positiva, pero subrayó que sus jugadores representaron al club con entrega total. Para el técnico, el desempeño ante Cruz Azul fue una muestra de que el equipo avanza en su proceso, pese a los resultados.
Espigares insistió en que el partido debe entenderse como una lección. Señaló que las circunstancias obligaron a trabajar defensivamente durante gran parte del duelo y que, al analizar encuentros anteriores, el balance arroja más aspectos positivos que errores. El mensaje fue claro: el esfuerzo mostrado es una base sobre la cual seguir construyendo.
El Puebla mejora en funcionamiento, pero el marcador vuelve a ser adverso. En la lectura del cuerpo técnico, resistir con uno menos y competir hasta el final frente a Cruz Azul es parte del camino que el equipo debe recorrer para traducir el crecimiento en resultados.


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