El gobernador Alejandro Armenta tardó más de 36 horas en pronunciarse sobre el asesinato de Alexandro Tello y Karina Ruiz. Su mensaje enfatiza que fueron "reportados como desaparecidos en Tlaxcala", omitiendo que sus cuerpos aparecieron en Chignahuapan, Puebla. La estrategia de desvío jurisdiccional busca evadir responsabilidad por un crimen consumado en territorio poblano.

Puebla de Zaragoza, Puebla. — Cuando los cuerpos de Alexandro Agustín Tello Olmedo y Karina de los Ángeles Ruiz Ruiz fueron hallados en Rinconada, Chignahuapan, Puebla la mañana del 20 de febrero, el gobernador Alejandro Armenta Mier guardó silencio. Durante toda esa tarde, mientras 800 poblanos formaban una cadena humana en Angelópolis exigiendo justicia por otros tres jóvenes ejecutados, el mandatario no emitió condolencias por el matrimonio de 50 años, padres de familia del Instituto Oriente, que había desaparecido el día anterior tras salir de su domicilio a las 08:00 horas. Pasaron más de 36 horas hasta que, presionado por reclamos en redes sociales, publicó un mensaje calculado para desviar responsabilidad.

El post del gobernador en su cuenta de X es revelador por lo que dice y por lo que omite. "Expresamos nuestra solidaridad con los familiares y seres queridos del matrimonio poblano reportado como desaparecido en Tlaxcala y posteriormente localizado sin vida", escribió Armenta pasado el mediodía del 21 de febrero. La frase es técnicamente verdadera pero deliberadamente engañosa: el matrimonio transitó por Tlaxcala según las cámaras de seguridad, pero desapareció desde Puebla tras salir de su domicilio el 19 de febrero, y sus cuerpos fueron localizados en territorio poblano, aproximadamente a 45 minutos de donde se perdió su rastro en Tlaxco, Tlaxcala.

La operación de desvío jurisdiccional es evidente. El boletín de la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas tampoco menciona condolencias directas; en su lugar, enumera protocolos activados y cierra con propaganda: "El Gobierno del Estado, encabezado por Alejandro Armenta Mier, mantiene el compromiso de garantizar los derechos humanos". Mientras tanto, los cuerpos están en el SEMEFO de Puebla, la carpeta de investigación corresponde a la Fiscalía General del Estado de Puebla, y el crimen se consumó en territorio poblano. Pero el gobernador prefiere enfatizar Tlaxcala para construir la narrativa de que es un problema interjurisdiccional, complejo, que involucra a otros, no solo a su gobierno.

Esta redacción tiene en su poder las imágenes de los cuerpos semidesnudos encontrados sin vida en Rinconada, Chignahuapan. Por respeto a los deudos no las publicaremos. Son de un horror inconmensurable. La brutalidad con la que fueron ejecutados Alexandro y Karina contrasta obscenamente con la frialdad burocrática de los comunicados oficiales y el silencio prolongado del gobernador.

Ciudadanos en redes sociales identificaron inmediatamente la estrategia. "Literalmente ya le están cargando el muerto a Tlaxcala", escribió un usuario. Otro fue más directo: "No fue reportado desaparecido en Tlaxcala, fue en Puebla y Chignahuapan está en Puebla". Las reacciones no son casuales: la ciudadanía ya reconoce el patrón. En el caso Angelópolis, Armenta culpó a las víctimas sin pruebas vinculándolas con narcomenudeo en "esferas altas". En el caso del matrimonio Tello-Ruiz, culpa a la jurisdicción vecina enfatizando el tránsito por Tlaxcala mientras omite que el hallazgo fue en Puebla. En ambos casos, el objetivo es el mismo: que el gobernador no tenga que responder por la inseguridad estructural en su estado.

Las preguntas que Armenta no responde son las que importan. El boletín de la FGE revela que las cámaras captaron al matrimonio dando seguimiento a una camioneta blanca con placas tlaxcaltecas desde las 09:56 horas del 20 de febrero. ¿A quién seguían? ¿Por qué? ¿Los engañaron para llevarlos a Tlaxco con algún pretexto? ¿Cómo pasaron de Tlaxco a Chignahuapan sin ser detectados por ningún operativo de seguridad? ¿Dónde estaban los retenes en carretera federal? ¿Por qué el C5 no rastreó en tiempo real después de las 11:10 horas cuando se perdió la señal? El gobernador promete que "no habrá impunidad" y que se actuará "con firmeza hasta que se haga justicia", pero son las mismas palabras vacías que repite cada vez que el crimen organizado cobra víctimas en Puebla sin que su gobierno haga nada para detenerlo.

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