En Villanueva, Zacatecas, la presencia de Angela Aguilar y Christian Nodal coincidió con un ataque con explosivos contra la FRIZ que derivó en la captura de cuatro presuntos criminales, incluido un jefe de plaza. Autoridades sostienen que el blanco fue la policía, no los artistas.
Zacatecas — La presencia de Angela Aguilar y Christian Nodal en la sierra de Villanueva coincidió con un ataque armado que detonó un amplio operativo de seguridad y la posterior captura de una célula criminal. Aunque las autoridades han subrayado que la agresión fue directa contra fuerzas estatales y no contra los artistas, el episodio colocó nuevamente al Rancho El Soyate —propiedad de Pepe Aguilar— en el centro de la atención nacional.
El ataque se produjo contra elementos de las Fuerzas de Reacción Inmediata Zacatecas (FRIZ) mientras realizaban labores operativas en la zona. Versiones iniciales apuntaron a que el convoy policial resguardaba a la pareja cuando abandonaba la propiedad rumbo al aeropuerto; sin embargo, la autoridad precisó que la agresión estuvo dirigida exclusivamente contra la unidad policial en funciones.
Tras la emboscada, la Mesa Estatal de Construcción de Paz y Seguridad desplegó un operativo conjunto con el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJEZ). El resultado fue la detención de cuatro presuntos integrantes de una célula delictiva, entre ellos Flavio Alberto N., de 38 años, identificado como jefe de plaza que operaba en el municipio de Tabasco.
Junto con él fueron capturados Alberto N., de 47 años, Claudio N., de 18 años y Juan Carrera N., de 21 años. En el vehículo en que se desplazaban se aseguraron dos paquetes con explosivos, cordón detonante, estopines y un control para activación, así como 10 cargadores abastecidos, cuatro chalecos balísticos, 50 ponchallantas y diversas dosis de droga: 42 de cristal, 26 de cocaína y 36 bolsitas de marihuana.
Las autoridades confirmaron que no hubo bajas entre los elementos de la FRIZ y reiteraron que no existe evidencia de que la agresión estuviera dirigida contra particulares. No obstante, la coincidencia temporal con la salida de Angela Aguilar y Christian Nodal amplificó el impacto mediático y proyectó una imagen de vulnerabilidad en una región marcada por disputas criminales.
La captura del presunto jefe de plaza representa un golpe operativo en una zona que ha sido identificada como punto de tensión por la presencia de grupos de delincuencia organizada. La región de Villanueva forma parte de corredores estratégicos donde confluyen rutas estatales y federales, escenario recurrente de disputas criminales.
Las autoridades indicaron que los detenidos quedaron a disposición del Ministerio Público, que determinará su situación jurídica. Mientras tanto, el reforzamiento de la presencia militar y policial en la sierra de Zacatecas busca inhibir nuevas agresiones en el área.


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