Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, murió tras resultar herido en un operativo en Tapalpa, Jalisco. De campesino en Michoacán a objetivo internacional, su trayectoria marcó una etapa de violencia y expansión criminal en México.
RG Revista — El nombre de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, volvió al centro de la agenda pública tras confirmarse que murió luego de resultar herido en un operativo federal en Tapalpa, Jalisco, cuando era trasladado a la Ciudad de México. Con ello se cierra —al menos en el plano operativo— la persecución de uno de los líderes criminales más buscados por autoridades mexicanas y estadounidenses.
Nacido en la región de Tierra Caliente, Michoacán, en 1966, Oseguera dejó la escuela en su niñez para trabajar en el cultivo de aguacate. En la década de los 80 migró de manera irregular a Estados Unidos, donde fue detenido por delitos relacionados con el tráfico de drogas y posteriormente deportado. De regreso en México, trabajó como policía municipal en Cabo Corrientes, Jalisco, etapa que le permitió conocer procedimientos y dinámicas institucionales de seguridad.
Su incursión en el narcotráfico tomó forma dentro del Cártel del Milenio, organización vinculada al Cártel de Sinaloa. Tras la caída de sus principales dirigentes, Oseguera Cervantes impulsó la escisión que dio origen al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Bajo su mando, el grupo consolidó presencia en múltiples estados mediante una combinación de expansión territorial acelerada, estructura armada con disciplina operativa y demostraciones públicas de poder a través de mensajes y exhibición de armamento.
Durante años, el líder criminal mantuvo un bajo perfil mediático, mientras crecían los rumores sobre problemas de salud y supuestas fracturas internas en su organización. Sin embargo, su estructura se mantuvo activa y con capacidad de movilización. El gobierno de Estados Unidos ofrecía una recompensa millonaria por información que condujera a su captura o condena, reflejo de su relevancia en el tráfico internacional de drogas.
La versión oficial sostiene que murió tras ser herido durante la intervención militar en Tapalpa. Su caída representa un golpe significativo para el CJNG, aunque la experiencia reciente en México indica que la neutralización de un dirigente no implica necesariamente el desmantelamiento inmediato de la organización. El impacto real dependerá de la respuesta institucional frente a los reacomodos internos y la violencia derivada de la sucesión.


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