La titular de la FGR, Ernestina Godoy, reconoció en Ciudad de México que la extorsión no ha podido ser contenida y sigue en aumento en el país, pese a la reducción de otros delitos, por lo que llamó a una respuesta de Estado coordinada.
CDMX — El delito de extorsión se ha consolidado como uno de los principales desafíos para el sistema de seguridad y justicia en México. A diferencia de otros ilícitos de alto impacto, su incidencia no solo no ha disminuido, sino que continúa creciendo, incluso en un contexto de cifras negras elevadas. Así lo reconoció la fiscal general de la República, Ernestina Godoy Ramos, durante un encuentro nacional de autoridades de procuración de justicia.
Al encabezar el Encuentro Nacional de Procuradurías y Fiscalías Estatales en materia de Extorsión, realizado este miércoles en el Parque Nacional de Justicia de la Ciudad de México, la titular de la Fiscalía General de la República admitió que el Estado no ha logrado contener este delito. Subrayó que la extorsión rebasa fronteras municipales, estatales e incluso nacionales, lo que impide enfrentarla de manera aislada y exige una estrategia integral sustentada en inteligencia, investigación financiera y capacidades tecnológicas.
Godoy planteó tres ejes para el combate efectivo: unidad entre instituciones de los distintos órdenes de gobierno, coordinación operativa con intercambio de información y un compromiso directo con la ciudadanía. Enfatizó que la colaboración no puede limitarse a acuerdos formales, sino traducirse en investigaciones conjuntas, criterios homologados y respuestas rápidas ante las denuncias, con protección efectiva a las víctimas para fortalecer la confianza pública.
Durante el foro participaron representantes clave del gabinete de seguridad, entre ellos Marcela Figueroa Franco, del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública; mandos de la Guardia Nacional, del Centro Nacional de Inteligencia, de la Agencia de Investigación Criminal y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. Las autoridades coincidieron en la necesidad de establecer parámetros comunes y líneas de acción compartidas para enfrentar modalidades que van desde la extorsión directa hasta esquemas telefónicos y digitales.
El encuentro dejó claro que la extorsión se ha convertido en un fenómeno persistente que pone a prueba la capacidad del Estado. Para la FGR, solo una respuesta firme, coordinada y permanente permitirá reducir los espacios de impunidad y recuperar la tranquilidad social.


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