Jesús Ramírez Cuevas, jefe de asesores de Claudia Sheinbaum, enfrenta investigaciones en Estados Unidos por presuntos vínculos con Sergio Carmona, rey del huachicol. Con expedientes en Nueva York y Texas, la presidenta lo defiende mientras crece la presión.

RG Revista — Durante seis años, Jesús Ramírez Cuevas fue mucho más que el jefe de Comunicación Social de Andrés Manuel López Obrador. Fue el arquitecto de la narrativa presidencial, el vocero de "los puros" y el hombre que transformó las mañaneras en un instrumento de control político. Hoy, como jefe de asesores de la presidenta Claudia Sheinbaum, enfrenta acusaciones que van desde el manejo ideológico de políticas públicas hasta presuntos vínculos con el crimen organizado. Y la pregunta que flota en Palacio Nacional es: ¿cuánto tiempo más podrá sostenerlo la presidenta?

Es el Joseph Fouché de la 4T, el ministro de policía de Napoleón Bonaparte que se apoderaba del carácter del emperador para incidir en cada decisión. Ramírez Cuevas hizo algo similar con López Obrador: controló la agenda mañanera al grado que se transformó en su propia agenda, insertando temas de su interés personal y político para favorecer al grupo de "los puros", la extrema izquierda que radicalizó al gobierno. No era el vocero del presidente, era el vocero de una facción que mantenía a AMLO en confrontación permanente.

Su ascenso marcó un punto de quiebre en Palacio Nacional. Tomó la posición que antes ocupaba César Yáñez, cuya salida tras la famosa boda cambió todo. Con Yáñez, según testimonios de quienes operaban en el gobierno, todo era diferente: otro AMLO. El poder, dicen, exterioriza lo que realmente somos. Y el reemplazo de Yáñez por Ramírez reveló una transformación radical en la dinámica del poder presidencial. La cercanía con la silla presidencial le permitió acumular una influencia que eclipsaba a secretarios de Estado. Era, junto con Julio Scherer Ibarra, uno de los dos personajes que más tiempo pasaban con el presidente en el despacho presidencial.

Pero la acusación más grave se encuentra documentada en la página 252 del libro Ni venganza ni perdón, que este 11 de febrero publicó Julio Scherer Ibarra junto con el periodista Jorge Fernández Menéndez. Ahí se detallan las relaciones peligrosas entre Ramírez Cuevas y Sergio Carmona, conocido como el rey del huachicol, asesinado en noviembre de 2021 en San Pedro Garza García, Nuevo León.

La información no es nueva. En mayo de 2024, el portal Código Magenta publicó una entrevista con Eddy Pintor, periodista tamaulipeco que era "hermano en Cristo" de Carmona, ambos participantes de un grupo evangélico en la frontera. Pintor reveló que Jesús Ramírez fue el tejedor de la red de influencias que llevó a Carmona a tomarse fotos y tomar café con el presidente López Obrador en Palacio Nacional. Ramírez encontró en Carmona un padrino para financiar proyectos que necesitaba en lo general y en lo particular. Le dijo a AMLO: "Este hombre que ha hecho un gran servicio a las causas de Morena quiere una foto contigo y un cafecito para sentirse parte del círculo que está apoyando esto".

El presidente lo recibió no una vez, sino dos. Pero AMLO se dio cuenta de que Carmona hablaba de más. Tenía la lengua muy suelta y era peligroso que tuviera tanta información. Pidió que lo relevaran porque no era confiable. Carmona sintió que algo malo iba a pasar y entregó su teléfono clonado a su hermano con instrucciones: "Si me pasa algo, llévalo a Austin, a ese grupo de inteligencia".

El esquema era complejo: distribuir miles de millones de pesos producto del contrabando de gasolina para financiar campañas de Morena en 2021, específicamente en Tamaulipas, Sinaloa y Sonora. Mario Delgado, entonces líder nacional de Morena, viajaba en el avión de Sergio Carmona. La bitácora del avión con su matrícula fue publicada. Informes reservados del Estado mexicano ubican a Jesús Ramírez Cuevas en varios encuentros con Carmona antes de su ejecución. En reuniones estratégicas se habrían facilitado apoyos económicos para las campañas morenistas en esos tres estados.

Hoy, mientras las fiscalías estatales en México guardan silencio, en Estados Unidos las pesquisas avanzan. En cortes de Nueva York y Texas, el nombre de Jesús Ramírez Cuevas aparece en documentos anexos a investigaciones por lavado de dinero y financiamiento electoral. Aún no hay procesos formales en su contra, pero los expedientes existen. Y la presidenta Claudia Sheinbaum, cuando le preguntaron si había renunciado, respondió: "No tiene por qué renunciar, es mi amigo de muchos años en el movimiento y lo voy a mantener ahí". La herencia maldita que le dejó AMLO permanece intocable.

jesus ramirez cuevas, claudia sheinbaum, sergio carmona, huachicol, andres manuel lopez obrador, amlo, morena, los puros, codigo magenta, eddy pintor, palacio nacional, julio scherer ibarra, jorge fernandez menendez, ni venganza ni perdon, mario delgado, tamaulipas, sinaloa, sonora, nueva york, texas, estados unidos, lavado de dinero, financiamiento electoral, san pedro garza garcia, nuevo leon, austin, joseph fouche, napoleon bonaparte, cesar yanez, mexico, mañaneras, comunicacion social