La salida de Marx Arriaga de la SEP no fue un simple relevo: evidenció una disputa de fondo por el rumbo ideológico de los libros de texto. Su resistencia, el debate sobre género y el nombramiento de Nadia López García marcan un giro institucional con mensaje político claro.

CDMX — La entrega y firma del oficio de despido a Marx Arriaga Navarro marcó el cierre formal de un episodio que expuso tensiones internas en la Secretaria de Educacion Publica (SEP). Tras permanecer cinco dias en su oficina luego de ser removido de la Direccion General de Materiales Educativos, el ex funcionario recibió el documento que oficializó su separacion del cargo. Con ello, concluyó una resistencia que el propio Arriaga denominó “con propuesta”, pero que en los hechos evidenció una fractura politica y administrativa dentro de la dependencia.

La permanencia del ex director en el inmueble de avenida Universidad 1200 no fue un acto menor. Durante ese lapso, la SEP se mantuvo en una situacion de indefinicion institucional: habia una remocion anunciada, pero no formalizada. La firma del oficio cerró ese vacio juridico y permitió una salida sin confrontacion visible. No hubo desalojo ni presencia de fuerzas de seguridad; el mensaje fue de control institucional, pero tambien de contencion politica.

El trasfondo de la remocion no es estrictamente administrativo. Diversos señalamientos apuntaron a la negativa de Arriaga para fortalecer la representacion femenina en el libro “Mexico: Grandeza y Diversidad” en su version multigrado, asi como a resistencias para incorporar con mayor claridad la perspectiva de genero en materiales de preescolar y primaria. En un contexto donde la politica educativa federal ha enfatizado inclusion y enfoque de igualdad sustantiva, la postura del entonces director generó fricciones que terminaron por hacerlo insostenible.

Su sustitucion por Nadia Lopez Garcia, pedagoga y poeta indigena formada en la UNAM, no es un relevo neutro. Su trayectoria en educacion intercultural, proyectos contra racismo y discriminacion, y trabajo con infancias y juventudes migrantes apunta a un giro programatico deliberado. El perfil de la nueva directora sugiere una alineacion mas clara con una agenda de diversidad e inclusion en los contenidos educativos.

Antes de abandonar el edificio, Arriaga aseguró haber firmado plazas de trabajadores por honorarios para evitar que quedaran en riesgo. Tambien anunció su regreso a la docencia, subrayando que no vive de la administracion publica. Ese discurso busca capital simbolico ante el magisterio: presentarse como maestro antes que burocrata, y como alguien que defendia un proyecto mas que un puesto.

En el terreno juridico, el ex funcionario dejó abierta la posibilidad de demandar una liquidacion al precisar que no se trató de una renuncia sino de una baja. Esa distincion es relevante: implica que podria reclamar indemnizacion conforme a la legislacion laboral aplicable.

La salida de Marx Arriaga refleja una disputa de fondo sobre el rumbo ideologico y pedagogico de los materiales educativos. La SEP optó por reencauzar la direccion con un perfil mas acorde a su narrativa oficial. ¿Adiós al "Obradorismo"? El episodio deja ver que, aun dentro del proyecto de la 4T, las diferencias pueden escalar hasta convertirse en rupturas publicas.

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