Morena Puebla brindó respaldo total al gobierno de Alejandro Armenta para retirar de circulación a transportistas que incumplieron la revista vehicular. El partido rechazó presiones y descartó aumentos al pasaje para quienes operan irregularmente.
Puebla de Zaragoza, Puebla. — El conflicto del transporte en Puebla adquirió tintes políticos cuando Morena Puebla emitió un posicionamiento público respaldando las acciones del gobierno estatal. El partido gobernante calificó las protestas de los concesionarios como "presión ilegal" y defendió el retiro de circulación de unidades que no cumplieron con la revista vehicular.
Mediante un pronunciamiento, Morena afirmó que son 14 mil unidades las que no acreditaron el trámite, cifra que contrasta con los 3,137 que reporta la Secretaría de Movilidad. La discrepancia en los números evidencia la batalla narrativa que se libra en paralelo al conflicto operativo. El partido insistió en que "los que cumplieron están circulando" y acusó a los manifestantes de operar en la ilegalidad mientras presionan al gobierno.
"No tiene por qué pedir un aumento al pasaje si no cumplieron", sentenció el partido, en referencia a rumores sobre posibles incrementos tarifarios que circularon durante las protestas. Morena rechazó cualquier tipo de chantaje y reiteró su respaldo total al gobernador Alejandro Armenta para continuar con la "limpia del transporte público".
El posicionamiento de Morena busca blindar políticamente al gobierno estatal ante un sector que tradicionalmente ha ejercido presión mediante paros y bloqueos. Al presentar el conflicto como una batalla entre legalidad e informalidad, el partido pretende deslegitimar las demandas de los transportistas y fortalecer la imagen de un gobierno que combate la corrupción. Sin embargo, la estrategia también corre el riesgo de polarizar aún más un conflicto que afecta directamente a miles de usuarios del transporte público en Puebla.


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