La Fiscalía General de la República confirmó la identidad de El Mencho. Pero el mismo día cayó El Tuli, cerebro logístico del CJNG, abatido en El Grullo con 7.2 millones de pesos y 965,000 dólares encima. Dos cabezas en un solo día.
CDMX — Ante la previsible oleada de dudas, rumores y teorías que rodean la muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, fue directo en la conferencia de prensa: la Fiscalía General de la República ya confirmó la identidad de los cuerpos. Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, está identificado "plenamente". No hay margen para la narrativa del capo que escapa.
La confirmación tiene peso institucional preciso: proviene de la Fiscalía General de la República y no del área operativa militar, lo que implica que el proceso forense —cotejo de huellas, registros biométricos, datos genéticos y antecedentes judiciales acumulados durante décadas— ya fue completado antes de la conferencia de prensa de esta mañana en Palacio Nacional. Para un objetivo con dos órdenes de aprehensión vigentes por delincuencia organizada y requerido por una corte federal en Texas, la cadena de identificación es exhaustiva y auditada.
Pero la muerte de El Mencho no fue el único golpe al Cártel Jalisco Nueva Generación ese domingo. El mismo día, en un operativo paralelo ejecutado horas después en El Grullo, Jalisco, fue abatido Hugo H., alias El Tuli: operador logístico y financiero, principal hombre de confianza de Oseguera Cervantes. Según el informe del General Ricardo Treviño Trejo, El Tuli era quien coordinaba en tiempo real desde El Grullo los bloqueos carreteros, los incendios de vehículos y los ataques contra instalaciones militares y de la Guardia Nacional. Además, ofrecía 20,000 pesos de recompensa por cada militar asesinado. Cuando el personal aeromóvil de la Brigada de Fusileros Paracaidistas lo localizó, intentó escapar en un vehículo y abrió fuego. Fue abatido. Al momento de su muerte llevaba consigo 7.2 millones de pesos y 965,000 dólares americanos.
La muerte simultánea del líder máximo y de su principal operador financiero y logístico en el mismo día no es un detalle menor: representa la eliminación de los dos nodos más críticos de la estructura de mando del CJNG en menos de 24 horas. El capital en efectivo que portaba El Tuli sugiere que fungía también como caja de liquidez inmediata para operaciones de campo, lo cual revela la magnitud de su rol dentro del organigrama criminal.
La pregunta que queda abierta —y que ninguna autoridad respondió en la conferencia— es qué tan documentada está la trayectoria financiera de El Tuli para efectos de una eventual investigación de lavado de dinero. Con el operador muerto y el líder sin proceso judicial, buena parte de esa evidencia depende ahora de los registros incautados y del trabajo de inteligencia financiera que la Unidad de Inteligencia Financiera pueda sostener de manera autónoma. El golpe fue contundente; la memoria institucional del caso, una carrera contra el tiempo.


0 Comentarios