El Ejército estadounidense derribó varios drones del crimen organizado con guerra electrónica en Fort Bliss. Desde Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum responde: "No hay información". El choque de versiones oculta una fisura diplomática en plena crisis fronteriza.
El Paso, Texas/CDMX — La contradicción atravesó la frontera con coordenadas militares precisas. Mientras la Casa Blanca confirmaba a NewsNation que el Ejército estadounidense había desplegado medidas de guerra electrónica en Fort Bliss para derribar drones del crimen organizado que penetraron espacio aéreo cerca de El Paso durante la madrugada, la presidenta Claudia Sheinbaum declaraba desde Palacio Nacional que su gobierno no posee "ninguna información" sobre el uso de aeronaves no tripuladas por cárteles mexicanos. El blindaje diplomático de México colapsó ante operaciones militares que Washington documentó con nivel de intervención armada.
Los detalles técnicos demolieron cualquier ambigüedad oficial. Un portavoz de la Casa Blanca reveló que "varios drones operados por cárteles en México violaron el espacio aéreo estadounidense" y que el ahora denominado Departamento de Guerra tomó acción directa para desactivarlos mediante sistemas de interferencia electrónica desde la base militar de Fort Bliss. El Secretario de Transporte Sean Duffy confirmó la "incursión del crimen organizado" que forzó la suspensión de vuelos comerciales desde el 10 de febrero, una paralización proyectada inicialmente para extenderse hasta el 20 del mismo mes en el Aeropuerto Internacional de El Paso.
Pero la respuesta de Sheinbaum erosionó cualquier posibilidad de coordinación bilateral inmediata. "No hay ninguna información de uso de drones en la frontera. Si tienen alguna información la FAA o cualquier otra área de Estados Unidos, puede preguntarla al Gobierno de México", declaró la mandataria al rechazar especulaciones. La desconexión informativa entre ambos gobiernos resulta particularmente inquietante cuando Washington describe operaciones de guerra electrónica mientras Ciudad de México niega la existencia misma de la amenaza, todo esto tras las declaraciones de Donald Trump en enero sobre posibles ataques militares contra el crimen organizado en territorio mexicano, argumento que sustentó afirmando que los cárteles "controlan México".
La fractura de versiones oficiales deja en evidencia algo más grave que un malentendido técnico: cuando un país despliega contramedidas militares para derribar drones transfronterizos mientras el otro niega su existencia, la desconfianza bilateral devora cualquier arquitectura de seguridad compartida. Fort Bliss activó protocolos de combate que Palacio Nacional afirma desconocer.


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