La Agencia Internacional de Energía (IEA) anunció la liberación récord de 400 millones de barriles de reservas estratégicas tras la guerra iniciada el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que paralizaron el tráfico petrolero en el estrecho de Ormuz y dispararon el precio del crudo Brent.
Mexconomy — La guerra que se expande en Irán ha alterado el equilibrio energético global. Ataques contra instalaciones petroleras, la paralización de rutas marítimas y la incertidumbre geopolítica han sacudido los mercados internacionales, elevando los precios del crudo y generando temores sobre un desabasto prolongado en uno de los corredores energéticos más importantes del planeta.
Ante ese escenario, la Agencia Internacional de Energía (AIE), con sede en París, acordó liberar 400 millones de barriles de reservas estratégicas de petróleo pertenecientes a sus países miembros, la mayor liberación coordinada en la historia del organismo. La decisión marca un cambio de postura frente al conflicto iniciado el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán, lo que derivó en represalias militares y ataques contra infraestructura energética.
El impacto más inmediato se produjo en el estrecho de Ormuz, paso marítimo por el que circula aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial cada día. Desde el inicio de la guerra, el tránsito de petroleros por la zona prácticamente se detuvo, mientras productores regionales como Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos redujeron su producción ante la falta de capacidad de almacenamiento. Paralelamente, instalaciones de petróleo y gas en los países involucrados se convirtieron en objetivos militares.
La volatilidad se trasladó a los mercados energéticos. El crudo Brent, referencia internacional, llegó a cotizar cerca de 120 dólares por barril antes de retroceder por debajo de los 90 dólares tras declaraciones del presidente Donald Trump sobre una posible desescalada del conflicto. Sin embargo, los ataques continuaron y los precios volvieron a subir, cerrando en 91.98 dólares después de confirmarse la liberación de reservas.
Los países miembros de la AIE mantienen más de 1,200 millones de barriles en reservas públicas de emergencia y otros 600 millones almacenados por la industria bajo obligaciones gubernamentales. Estas reservas se diseñaron tras la crisis petrolera de 1973 y los miembros deben mantener inventarios equivalentes a al menos 90 días de importaciones. En esta ocasión, Estados Unidos anunció que aportará 172 millones de barriles desde su Reserva Estratégica de Petróleo, mientras que los países del G7 comprometieron cerca del 70 % del total liberado.
Aun así, analistas del sector energético advierten que la liberación de reservas constituye apenas un alivio temporal. De acuerdo con especialistas de universidades y centros de investigación, los 400 millones de barriles anunciados compensan sólo algunas semanas de interrupción del suministro global, por lo que el verdadero impacto dependerá de cuánto tiempo permanezca afectado el tránsito petrolero en el estrecho de Ormuz y de la duración de la guerra en Oriente Medio.


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