Las autoridades confirmaron el hallazgo sin vida de Félix V., de 40 años; su hija Johana C., de 22, y su nieta Geraldine C., de 10, en el Camino a La Calera, Ixtacamaxtitlán, Puebla, el 22 de marzo de 2026. Las tres habían sido privadas de la libertad.
Ixtacamaxtitlán, Puebla. — La violencia feminicida en Puebla escaló el fin de semana a su expresión más brutal: tres mujeres de la misma familia —abuela, madre y niña de diez años— fueron halladas sin vida en un paraje del municipio serrano de Ixtacamaxtitlán, luego de haber sido privadas de su libertad. El hallazgo eleva a diez el número de feminicidios registrados en el estado en lo que va de 2026, y coloca este caso entre los de mayor gravedad por el vínculo familiar entre las víctimas y la edad de la menor.
El domingo 22 de marzo de 2026, autoridades confirmaron el hallazgo de los tres cuerpos en el Camino a La Calera, en el municipio de Ixtacamaxtitlán, enclavado en la sierra norte de Puebla, en los límites con el estado de Tlaxcala. Las víctimas fueron identificadas como Félix V., de 40 años; su hija Johana C., de 22; y su nieta Geraldine C., de 10 años. Los reportes iniciales señalan que las tres mujeres habían sido privadas de la libertad antes de ser asesinadas, aunque las autoridades no han precisado el tiempo que permanecieron retenidas ni el método utilizado para privarlas de la vida.
La colindancia de Ixtacamaxtitlán con el estado de Tlaxcala suma complejidad a la investigación, ya que podría requerir coordinación entre la Fiscalía General del Estado de Puebla y su homóloga tlaxcalteca para rastrear el origen del crimen y el desplazamiento de las víctimas. Hasta el momento, no se ha informado sobre detenidos ni se ha establecido una línea de investigación pública. La comunidad de Ixtacamaxtitlán, municipio rural con alta marginación, enfrenta además la limitación de recursos de seguridad propios de las regiones serranas de la entidad.
El caso no ocurre de forma aislada. En los últimos siete días, Puebla acumula una secuencia de feminicidios que abarca distintos municipios y perfiles de víctimas: Argelia Vargas Conde, de 30 años, encontrada el 21 de marzo en San José Chiapa tras dos días desaparecida; Elsa Leticia Martínez Ortiz, docente hallada con signos de violencia en Cuautlancingo el 19 de marzo; y Yoana Lizeth Vargas García, de 26 años, asesinada a machetazos en Venustiano Carranza el 17 de marzo. La suma de víctimas en una sola semana —siete mujeres en distintas circunstancias— evidencia la ausencia de una respuesta institucional proporcional a la magnitud del fenómeno.
El asesinato de Geraldine C., de 10 años, impone además la categoría de feminicidio infantil a este expediente, una figura que agrava la responsabilidad del Estado en la protección de las niñas como grupo en condición de vulnerabilidad extrema. Mientras la Fiscalía General del Estado de Puebla desarrolla las investigaciones, el triple feminicidio de Ixtacamaxtitlán se convierte en el caso más grave del año por el número de víctimas, el vínculo familiar entre ellas y la presencia de una menor entre los cuerpos hallados en aquel camino serrano.
abuela, madre y niña


0 Comentarios