Familias en Cunduacán y Paraíso, Tabasco, despidieron a víctimas del incendio cerca de la Refinería Olmeca. Entre ellas Diana Cecilia Gómez Jiménez. Exigen apoyo e investigación tras el siniestro atribuido a lluvias.
TABASCO — El repique de campanas en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, en Cunduacán, marcó la despedida de Diana Cecilia Gómez Jiménez, una de las víctimas del incendio registrado en las inmediaciones de la Refinería Olmeca, en el municipio de Paraíso, Tabasco. Su muerte, junto con la de otros trabajadores, ha generado indignación entre familiares y comunidades afectadas.
El siniestro, que dejó un saldo de cinco personas fallecidas, fue atribuido por Petróleos Mexicanos (Pemex) al desborde de aguas aceitosas derivado de las lluvias. Entre las víctimas también se encuentran Fernando Arias y Ezequiel Ramírez, quienes perdieron la vida mientras cumplían con sus labores de seguridad en la zona industrial.
Diana Cecilia Gómez Jiménez, originaria del poblado Libertad, era madre de dos hijos y trabajaba para la empresa de seguridad Grupo Sippsa. De acuerdo con testimonios, apenas iniciaba su jornada cuando el fuego se propagó. Su fallecimiento ha sido descrito por vecinos como una pérdida que deja en evidencia la vulnerabilidad de quienes laboran en entornos de alto riesgo.
Familiares y allegados de las víctimas han denunciado la falta de apoyo económico y acompañamiento institucional tras el incidente. Señalan que hasta el momento no se han cubierto gastos funerarios ni se han garantizado indemnizaciones, lo que ha incrementado el reclamo social hacia las empresas involucradas y las autoridades.
Pemex informó que cuatro de los fallecidos pertenecían a compañías externas y que la infraestructura de la refinería no sufrió daños, manteniendo su operación normal. Sin embargo, habitantes de Cunduacán y Paraíso exigen un peritaje transparente y que se asuman responsabilidades legales por la muerte de los trabajadores en cumplimiento de su labor.


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