El secretario del Tesoro Scott Bessent defendió la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, argumentando que escalar el conflicto puede reducir tensiones, en medio de ataques en el estrecho de Ormuz y amenazas energéticas globales.

INFOSTOCK — La confrontación entre Estados Unidos e Irán ha entrado en una fase de presión militar directa en uno de los puntos más sensibles del comercio energético mundial. El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo global, se ha convertido en el eje de una ofensiva que combina ataques estratégicos, advertencias políticas y efectos inmediatos en los mercados internacionales.

El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, defendió públicamente la estrategia militar al sostener que una escalada puede ser funcional para reducir el conflicto. “A veces hay que escalar para luego desescalar”, afirmó en entrevista con NBC News, donde también aseguró que la capacidad aérea y naval iraní ha sido “completamente destruida”. Según su versión, las operaciones incluyen la eliminación sistemática de misiles y de las instalaciones donde son fabricados, en una campaña orientada a debilitar la infraestructura militar de la república islámica.

Las acciones se concentran en torno al estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica que conecta el Golfo Pérsico con el mercado global. Bessent señaló que las fuerzas estadounidenses buscan “debilitar las fortificaciones iraníes” en la zona, mientras el presidente Donald Trump elevó la presión al advertir que podría ordenar ataques contra centrales eléctricas iraníes si Teherán no garantiza la apertura total del paso marítimo en un plazo de 48 horas. La advertencia se produce tras operaciones recientes que, según el Pentágono, han reducido la capacidad iraní para amenazar la navegación internacional.

En paralelo, el impacto económico ha comenzado a sentirse. Desde el inicio de las hostilidades, la actividad de la Guardia Revolucionaria iraní para restringir el tránsito de embarcaciones vinculadas a intereses estadounidenses e israelíes ha reducido de forma considerable el flujo de buques en Ormuz. Esta situación ha presionado al alza los precios del petróleo, generando preocupación en mercados energéticos y economías dependientes del suministro externo.

Otro punto crítico es la isla de Jarg, centro neurálgico de la industria petrolera iraní, que fue bombardeada por fuerzas estadounidenses la semana pasada. Bessent confirmó que “todas las opciones están sobre la mesa”, incluyendo el posible despliegue de tropas para asegurar este enclave estratégico. La referencia abre un escenario de mayor implicación militar directa, con riesgos de ampliación regional del conflicto.

La combinación de presión militar, amenazas energéticas y ausencia de mecanismos diplomáticos efectivos configura un escenario de alta volatilidad. Aunque Washington plantea que la intensificación busca contener el conflicto, las acciones sobre infraestructura y rutas energéticas mantienen en tensión a la región y al sistema económico global.

Conflicto: Escalada militar entre EE.UU. e Irán
Actor clave: Scott Bessent
Zona crítica: Estrecho de Ormuz
Impacto: Aumento en precios del petróleo
Infraestructura: Ataques a bases y fábricas de misiles
Riesgo: Posible expansión del conflicto regional
scott bessent, donald trump, iran, estados unidos, israel, estrecho de ormuz, isla jarg, conflicto estados unidos iran, tension medio oriente, precios del petroleo, seguridad energetica global, crisis internacional ormuz