La película Una batalla tras otra, dirigida por Paul Thomas Anderson, fue la gran ganadora de la 98ª edición de los Premios Oscar en Los Ángeles con seis estatuillas. Sinners obtuvo cuatro premios y Frankenstein de Guillermo del Toro destacó en categorías técnicas.
LOS ÁNGELES — La 98ª edición de los Premios Oscar, celebrada en el Dolby Theatre de Los Ángeles, coronó a Una batalla tras otra como la gran triunfadora de la noche. Dirigida por Paul Thomas Anderson y protagonizada por Leonardo DiCaprio, la cinta se llevó seis estatuillas de las 13 nominaciones que acumulaba, consolidándose como la producción más reconocida de la gala organizada por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas.
La película narra la historia de Bob, un antiguo revolucionario que, tras más de una década retirado de la militancia, debe volver a enfrentarse a su pasado para rescatar a su hija adolescente secuestrada por un enemigo del pasado. Entre los galardones obtenidos figuran Mejor Película, Mejor Director para Anderson, Mejor Guion Adaptado y Mejor Edición, además del premio a Mejor Actor de Reparto para Sean Penn.
El director celebró el reconocimiento destacando el trabajo colectivo detrás del proyecto. Tras ganar el premio a Mejor Dirección, Anderson recordó que el camino hacia su primera estatuilla llegó después de 14 nominaciones. También explicó que el guion —basado libremente en la novela Vineland (1990) de Thomas Pynchon— fue concebido como una reflexión sobre el mundo que heredarán las nuevas generaciones.
Uno de los momentos destacados fue el triunfo de Sean Penn, quien obtuvo su tercer Oscar gracias a su actuación en la película. El actor se une así a un reducido grupo de intérpretes con tres premios de la Academia, integrado por Daniel Day-Lewis, Jack Nicholson y Walter Brennan. Penn ya había ganado previamente por Mystic River (2003) y Milk (2008).
La otra gran favorita de la noche fue Sinners, dirigida por Ryan Coogler, que obtuvo cuatro estatuillas de las 16 nominaciones que acumulaba, un récord histórico en la gala. La película se impuso en Mejor Guion Original, Mejor Actor para Michael B. Jordan, Mejor Banda Sonora para Ludwig Göransson y Mejor Fotografía para Autumn Durald Arkapaw, quien marcó un hito al convertirse en la primera mujer en ganar esta categoría en casi un siglo de premios.
Por su parte, Frankenstein, la adaptación dirigida por el mexicano Guillermo del Toro, obtuvo tres reconocimientos técnicos: Mejor Diseño de Vestuario para Kate Hawley, Mejor Maquillaje y Peluquería y Mejor Diseño de Producción, en una producción que destacó por su ambicioso universo visual inspirado en la novela clásica de Mary Shelley.
En las categorías interpretativas, Jessie Buckley obtuvo el premio a Mejor Actriz por su trabajo en Hamnet, mientras que Amy Madigan ganó Mejor Actriz de Reparto por la película de terror Weapons, convirtiéndose en la cuarta actriz en la historia en lograr ese reconocimiento dentro del género.
La gala, conducida por segundo año consecutivo por Conan O’Brien, también dejó espacio para la animación y el cine internacional. KPop Demon Hunters, de Sony Animation, ganó Mejor Película Animada y Mejor Canción Original por el tema “Golden”. El premio a Mejor Película Internacional fue para Sentimental Value, del director noruego Joachim Trier, marcando la primera victoria de Noruega en esta categoría.
Entre los apartados técnicos, Avatar: Fuego y cenizas obtuvo el Oscar a Mejores Efectos Visuales, mientras que F1: la película fue reconocida con el premio a Mejor Sonido. La ceremonia incluyó además el tradicional segmento In Memoriam, que rindió homenaje a figuras del cine fallecidas recientemente, entre ellas David Lynch, Gene Hackman y Val Kilmer.
Con una gala marcada por el dominio de producciones de gran escala y la diversidad de géneros reconocidos, la edición 2026 de los Oscar confirmó la influencia global de la industria cinematográfica y la creciente presencia de proyectos internacionales y autorales en el máximo escenario del cine.


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