Cuatro integrantes de una familia fueron detenidos en Los Ángeles por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y tráfico de fentanilo, metanfetamina y armas. Enfrentan 29 cargos federales y penas que van de 10 años a cadena perpetua.
LOS ÁNGELES, CALIFORNIA. — Cuatro integrantes de una misma familia fueron arrestados en Los Ángeles, señalados por su presunta participación en una red de tráfico de drogas y armas vinculada al Cártel de Sinaloa, informó el Departamento de Justicia.
Los detenidos fueron identificados como José Luis Salazar Cruz, alias “El Oso”; su hijo José Manuel Salazar, “Lil Oso”; y sus hermanos Alfonso Salazar, “Pirata”, y Jorge Humberto Salazar, “Sharky”. De acuerdo con las autoridades, al menos tres de ellos son migrantes procedentes de México. Un gran jurado presentó una acusación formal con 29 cargos relacionados con el tráfico de fentanilo, metanfetamina y armas de fuego, incluidas las denominadas “armas fantasmas”.
La investigación señala que entre febrero de 2024 y diciembre de 2025, José Luis Salazar Cruz coordinó la distribución de narcóticos mediante aplicaciones de mensajería encriptada, llamadas telefónicas y encuentros presenciales. Según la acusación, los otros implicados actuaban como intermediarios en la venta de drogas y armamento, facilitando el contacto entre proveedores y compradores.
Las indagatorias también apuntan a que la red obtenía el suministro de drogas desde Tijuana y Mexicali, trasladándolo a través de la frontera en remolques. Además, las autoridades buscan a José Ángel López Paniagua, señalado como coacusado, quien presuntamente obtenía las sustancias de miembros del Cártel de Sinaloa y las distribuía dentro de la organización.
De ser declarados culpables, los acusados enfrentarían una sentencia mínima obligatoria de 10 años de prisión federal, con posibilidad de cadena perpetua. El caso se perfila como parte de las acciones para desarticular redes de distribución de fentanilo en territorio estadounidense.


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