La gasolina Regular en México promedia 23,705 pesos por litro y la Premium alcanza 28,203 pesos, impulsadas por la guerra entre Estados Unidos e Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz. El pacto federal con gasolineros para mantener la Magna por debajo de 24 pesos cayó de 93% a 89% de cumplimiento en una semana, con Quintana Roo y Baja California Sur superando el umbral.

Mexconomy — Desde finales de febrero de 2025, el precio de la gasolina en Estados Unidos cruzó un umbral que no se veía desde agosto de 2022: 4,02 dólares por galón, según la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA). En aquella ocasión, la pandemia y la invasión rusa a Ucrania fueron los detonantes. Esta vez la causa es distinta pero igualmente grave: la guerra abierta entre Estados Unidos e Irán ha derivado en un bloqueo de facto sobre el Estrecho de Ormuz, un canal marítimo por donde transitaba cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas. Con ese paso interrumpido, los precios del crudo se dispararon en los mercados internacionales y el efecto llegó a los surtidores en cuestión de semanas. El crudo de referencia estadounidense subió un 11,4% hasta los 111,54 dólares por barril, mientras el Brent aumentó un 7,8% hasta los 109,03 dólares por barril, según reportes del viernes.

En México, los precios más recientes confirman la presión. La gasolina Regular promedió 23,705 pesos por litro a nivel nacional; la Premium, 28,203 pesos; y el Diésel, 28,804 pesos. En la Ciudad de México los precios son ligeramente superiores en algunos rubros: Regular en 23,805 pesos, Premium en 28,384 pesos y Diésel en 28,431 pesos. Antes del inicio de la guerra en Oriente Medio, la Magna se mantenía en 23,58 pesos incluso sin estímulos fiscales al IEPS. Durante marzo se registraron alzas de entre 30 y 40 centavos por litro respecto a febrero, lo que representa incrementos acumulados de entre 7% y 10% en apenas un mes. El gobierno federal ha respondido incrementando los estímulos fiscales al IEPS de manera semanal, incluida la publicación de nuevos estímulos este Viernes Santo en el Diario Oficial de la Federación para la semana del 4 al 10 de abril, pero la presión sigue superando los márgenes del subsidio.

Para entender por qué esto importa, hay que ver los números con el mismo tipo de cambio. Con el dólar en torno a los 18 pesos, un litro de gasolina regular en Estados Unidos cuesta aproximadamente 1,06 dólares. Un litro de Premium en México equivale a cerca de 1,61 dólares. La diferencia: 0,55 dólares por litro, o lo que es lo mismo, la gasolina Premium en México resulta aproximadamente 52% más cara que su equivalente en Estados Unidos. Esta brecha refleja no solo el impacto del conflicto internacional, sino también las rigideces estructurales del mercado mexicano de combustibles, donde los costos logísticos y fiscales elevan el precio final muy por encima de los niveles internacionales.

Hay una señal concreta de que el sistema de contención ya está cediendo. El acuerdo entre el Gobierno federal y 20 empresarios gasolineros para mantener la Magna por debajo de los 24 pesos el litro —renovado apenas el 11 de marzo por seis meses más— comenzó a agrietarse esta semana. Según datos de PetroIntelligence, gasolineras de nueve entidades reportaron precios superiores a ese umbral. Quintana Roo encabeza la lista con un promedio de 24,87 pesos, seguida de Baja California Sur con 24,31 pesos. El nivel de cumplimiento del pacto a nivel nacional cayó de 93% a 89% en una sola semana. Y son las estaciones de marca diferente a Pemex las que muestran el menor apego al acuerdo, con apenas un 80% de cumplimiento en promedio. Lo que esto revela es que el pacto funciona mientras la presión internacional es manejable. Cuando los precios del crudo suben con la velocidad que lo están haciendo ahora, el acuerdo se convierte en una promesa que cada gasolinero debe sostener a costa de su margen. Y cuando el margen desaparece, el acuerdo también.

Los estados con mayores precios padecen además un problema logístico estructural: Quintana Roo recibe el combustible por el puerto de Progreso, Yucatán, desde donde se traslada por carretera a las terminales de Cancún y Mérida. Esa cadena terrestre encarece el producto más que si llegara directamente por barco. Es un costo geográfico que no desaparece con ningún subsidio. Si la tensión en el Golfo Pérsico se prolonga, si el crudo sigue al alza y si el peso no se aprecia significativamente frente al dólar, los precios de la gasolina y el diésel en México continuarán subiendo. El subsidio del IEPS tiene límites fiscales y políticos: no puede expandirse indefinidamente sin afectar las finanzas públicas en un contexto de gasto comprometido. El pacto de los 24 pesos, que parecía sólido en marzo, ya muestra fracturas en nueve estados apenas dos semanas después de su renovación. La guerra en Oriente Medio, que cumple 37 días, sigue escribiendo sus consecuencias en los bolsillos de los mexicanos.

Precios en México (abril 2025)
Regular: $23,705 · Premium: $28,203
Diésel: $28,804 · alza de 7% a 10% en un mes
Brecha con EE.UU.
Premium 52% más cara en México
1,61 USD/litro en México vs 1,06 USD/litro en EE.UU.
Pacto de 24 pesos
Cumplimiento cae a 89%
Quintana Roo: $24,87 · Baja California Sur: $24,31 · nueve entidades incumplen
Presión externa
WTI: $111,54 · Brent: $109,03
Estrecho de Ormuz bloqueado · gasolina en EE.UU. supera los 4 dólares por galón
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