La actividad industrial poblana cerró 2025 con una caída mensual de -5.3% en diciembre, desplomándose a 90.08 puntos, el nivel más bajo de todo el segundo semestre y evidencia contundente de que la "estabilización" de octubre y noviembre fue un espejismo. El índice está ahora 10 puntos por debajo del nivel de 2018.
PUEBLA DE ZARAGOZA, PUEBLA. (Mexconomy) — El análisis sectorial de diciembre revela una verdad incómoda: Puebla está completamente a merced de las manufacturas. Con una variación anual de +7.2% y una contribución de +0.26 puntos porcentuales, el sector manufacturero no solo sostiene la actividad industrial, sino que la rescata del colapso. La construcción, con -7.9% anual y una contribución de -0.26 puntos, cancela exactamente las ganancias manufactureras. Sin el sector fabril, Puebla estaría en recesión industrial abierta.
Esta dependencia monolítica es una bomba de tiempo. ¿Qué sucede si las manufacturas tropiezan? ¿Qué pasa si una recesión estadounidense contrae la demanda de exportaciones? ¿Qué ocurre si el peso erosiona la competitividad? La respuesta es simple y aterradora: Puebla no tiene plan B. No hay diversificación, no hay sectores alternativos, no hay red de seguridad. Hay un exceso de propaganda, sí. Pero eso no resuelve el problema económico de Puebla.
Construcción: Tres Años de Promesas
El sector construcción lleva tres años sin poder despegar. En octubre registró -7.6% anual, en diciembre -7.9%. La variación es marginal, pero la dirección es inequívoca: el sector está paralizado. Las promesas de "obra pública transformadora" se evaporaron. Los proyectos de infraestructura estratégica quedaron en presentaciones PowerPoint. El resultado: miles de empleos perdidos, empresas constructoras cerradas, y una cadena de valor colapsada que va desde el cemento hasta la herrería.
La contribución negativa de -0.26 puntos porcentuales de la construcción al índice general es más que una estadística: es el saldo de decisiones políticas, huachicol presupuestal disfrazado de austeridad, y falta de visión para reactivar la inversión pública. Mientras estados vecinos invierten en carreteras, parques industriales y equipamiento urbano, Puebla mira cómo su construcción se hunde.
Diciembre: ¿Anomalía o Preludio de Algo Peor?
La caída de 5 puntos en un solo mes (de 95.1 en noviembre a 90.1 en diciembre) no tiene explicación técnica satisfactoria. No es estacionalidad, porque los datos están desestacionalizados. No es "ajuste de fin de año", porque eso no justifica una contracción de esta magnitud. Lo que sí es evidente es que Puebla se ha vuelto extraordinariamente volátil: osciló entre 90.1 y 95.5 puntos en el segundo semestre, un rango de 5.4 puntos que delata fragilidad estructural.
Economías industriales robustas no se desploman -5.3% en treinta días. Economías sanas no dependen de un solo sector para mantenerse a flote. Economías con futuro no operan 6.4% por debajo del nivel que tenían hace siete años.
La Trampa de la Variación Anual Positiva
El gobierno estatal puede celebrar la variación anual de +4.0% en diciembre como si fuera un triunfo. No lo es. Es una ilusión estadística. Ese +4.0% solo significa que diciembre 2024 fue peor que diciembre 2025.
El índice promedio de julio a diciembre 2025 fue 93.6 puntos. Eso es 6.4 puntos menos que el nivel base de 2018. En siete años, Puebla no solo no creció: retrocedió. Y ahora, en diciembre 2025, está en 90.08 puntos, el nivel más bajo del semestre. ¿Eso es recuperación?
¿Dónde Están las Soluciones?
No las hay. No hay plan de reactivación de construcción. No hay estrategia de diversificación industrial. No hay programa de atracción de inversión en sectores emergentes. No hay respuesta ante la dependencia manufacturera. Lo único que hay es inercia: esperar que las fábricas automotrices y de electrodomésticos sigan produciendo, cruzar los dedos para que Estados Unidos no entre en recesión, y rezar para que el tipo de cambio se mantenga favorable.
Mientras tanto, Puebla opera en un "nuevo equilibrio de bajo nivel": estable, sí, pero deprimido, vulnerable, y sin momentum de crecimiento. El índice puede oscilar entre 90 y 95 puntos durante todo 2026, y eso se presentará como "estabilidad". Pero estabilidad en la mediocridad sigue siendo mediocridad.
La economía industrial poblana no está en recuperación. Está en cuidados intensivos, conectada al ventilador del sector manufacturero, con los demás órganos vitales fallando.
Fuente: INEGI. Indicador Mensual de la Actividad Industrial por Entidad Federativa (IMAIEF), 2026.


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