Por séptima vez en dos meses, ciudadanos marcharon contra el cablebús por el Centro Histórico de Puebla. Los estudios prometidos para el 31 de marzo llevan 26 días sin entregarse. El Frente Cívico se sumó al movimiento.

PUEBLA DE ZARAGOZA, PUEBLA. — Por séptima vez en dos meses, ciudadanos salieron a las calles de Puebla para exigir que el gobierno del estado detenga el Sistema de Movilidad por Cable. Esta vez el recorrido fue por el Centro Histórico: concentración en Avenida 5 Poniente y Calle 3 Sur, marcha por 3 Norte y 4 Poniente, cierre de la Avenida 5 Poniente y llegada al Zócalo. Participaron ambientalistas, colectivos, ciudadanos y —por primera vez en el registro de este conflicto— el Frente Cívico.

La consigna que abrió el mes de marzo sigue abriendo abril: "¡Armenta entiende, queremos áreas verdes!" En dos meses no ha cambiado el grito. Lo que ha cambiado es el territorio: las marchas anteriores recorrieron la zona norte y oriente de la ciudad —Parque Ecológico, Amalucan, Parque Juárez. La séptima marcha llegó al corazón simbólico de Puebla.

De rechazar a proponer

Las pancartas de este domingo incorporaron por primera vez una demanda alternativa de política pública: "Más unidades de RUTA en lugar del cablebús". Es un cambio cualitativo en el movimiento: durante seis marchas el argumento central fue el rechazo al proyecto; hoy hay también una propuesta. La alternativa que los manifestantes piden es precisamente la que el gobierno descartó como argumento para justificar el cablebús: en el comunicado del 13 de abril, el gobernador Alejandro Armenta Mier comparó el costo de operación del cable —105 millones de pesos anuales— con el de la RUTA —cerca de mil millones— para concluir que el cable es más eficiente. Los manifestantes invierten el argumento: si la RUTA mueve más gente, inviértanle más.

En la marcha también se cuestionó directamente a Doppelmayr México, la empresa constructora del proyecto. Es la primera vez en siete marchas que el actor empresarial entra al debate callejero.

26 días sin estudios

El coordinador de gabinete José Luis García Parra prometió el 17 de marzo que los estudios ambientales, económicos y sociales del cablebús serían públicos el 30 o 31 de marzo. Hoy es 26 de abril. Los estudios no han sido entregados. El comunicado del 13 de abril contenía datos técnicos seleccionados por el gobierno —capacidad, emisiones, tarifa— pero no los estudios completos ni la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), que los propios ambientalistas confirmaron el 28 de marzo que no existe.

Desde la primera reunión con la SMADSOT el 5 de marzo, la entrega de los estudios ha sido la demanda central de las organizaciones. En ese tiempo el gobierno celebró tres reuniones —dos con cambio de sede o cancelación de último minuto—, publicó un comunicado técnico, prometió y no cumplió una fecha de presentación, y produjo seis versiones distintas de la cifra de árboles afectados. Los estudios siguen sin entregarse.

En el Zócalo, los manifestantes hicieron un llamado al gobernador a "replantear la obra" ante el riesgo de "afectaciones irreversibles al medio ambiente y al equilibrio ecológico de la región". Es la primera vez en el registro de las marchas que el movimiento usa la palabra "replantear" — no solo detener. El matiz es relevante: abre la puerta a una negociación sobre el trazo o el modelo, no únicamente a la cancelación total.

cablebus, puebla, septima marcha, centro historico, frente civico, doppelmayr, ruta, smadsot, mia, impacto ambiental, armenta, estudios, areas verdes, sistema de movilidad por cable, organizaciones civiles