Minutos después de Rubén Rocha Moya, el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, solicitó licencia a su cargo. La acusación del Distrito Sur de Nueva York señala que recibía más de 10,000 dólares mensuales de Los Chapitos desde que asumió en junio de 2022 a cambio de permitir al Cártel operar sin interferencia en la capital de Sinaloa.

CULIACÁN, SINALOA. — La crisis política en Sinaloa escaló en cuestión de minutos. Apenas concluido el mensaje del gobernador Rubén Rocha Moya anunciando su solicitud de licencia, el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, también emanado de Morena, presentó su separación temporal del cargo. La decisión se produce tras el inicio de las investigaciones de la Fiscalía General de la República derivadas de la acusación formal del Gobierno de Estados Unidos que señala a ambos funcionarios como piezas clave de la protección estatal al Cártel de Sinaloa.

La acusación sustitutiva del Distrito Sur de Nueva York, fechada el 29 de abril de 2026, es contundente respecto al papel de Gámez Mendívil. Según el documento, desde su toma de posesión como alcalde de Culiacán en junio de 2022, el edil recibió más de 10,000 dólares mensuales en sobornos en efectivo de la facción de Los Chapitos. El pago era recurrente y tenía una contraprestación clara: permitir que la organización criminal operara en la capital del estado sin interferencia del gobierno municipal.

Los fiscales federales detallan las obligaciones que Gámez Mendívil asumió a cambio del soborno mensual. Como alcalde, con autoridad directa sobre la Policía Municipal de Culiacán, el edil permitió a los Chapitos desarrollar sus actividades de narcotráfico en su jurisdicción sin que el gobierno interviniera. Además, protegió las operaciones de tráfico de drogas en el municipio y, fundamentalmente, resguardó a los integrantes del Cártel de ser detenidos por las fuerzas policiales bajo su mando.

Los delitos imputados a Gámez Mendívil por la corte de Nueva York incluyen tres cargos específicos: conspiración para importación de drogas, conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos, y posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos. Este último cargo vincula al alcalde con el arsenal militar que los sicarios del Cártel desplegaron para custodiar las reuniones entre Rocha Moya y los líderes de Los Chapitos, así como para ejecutar la violencia que mantiene sometida a la población de Culiacán.

El alcalde, al igual que el gobernador, argumentó que su separación del cargo busca facilitar la actuación de las autoridades mexicanas frente a la solicitud de extradición cursada por Estados Unidos. Sin embargo, ni Rocha Moya ni Gámez Mendívil han presentado elementos que contradigan las pruebas documentales que la fiscalía estadounidense dice poseer, entre ellas listas de sobornos incautadas con nombres, cargos y montos específicos.

La solicitud de licencia del alcalde de Culiacán expone la profundidad de la crisis institucional en Sinaloa. Dos de los cargos más altos del estado —el gobernador y el presidente municipal de su capital— han debido separarse de sus funciones en un mismo día, ambos acusados por una corte extranjera de formar parte de la estructura de poder que permitió a Los Chapitos operar durante años con impunidad.

Fuente: Acusación sustitutiva T9 23 Cr. 180 (KPF), Distrito Sur de Nueva York. Comunicado del Ayuntamiento de Culiacán. Declaraciones de Juan de Dios Gámez Mendívil.
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