La Fiscalía General de la República informó el aseguramiento de un narcolaboratorio en la Sierra del Pinal, Morelos, Chihuahua, con más de 55 mil litros de precursores químicos líquidos, 50 toneladas de sólidos y cerca de 2 mil litros de metanfetamina. También se encontraron reactores, centrifugadoras y cilindros para gas L.P. No hay detenidos. El operativo involucró a agentes estadounidenses no acreditados, dos de los cuales murieron en accidente.
CDMX — La Fiscalía General de la República (FGR) publicó este 6 de mayo el Comunicado FGR 241/26, en el que detalla los avances de la investigación por el aseguramiento de un narcolaboratorio en la Sierra del Pinal, municipio de Morelos, Chihuahua. El hallazgo, ocurrido el 18 de abril durante un operativo conjunto, reveló una instalación de capacidad industrial: más de 55 mil litros de sustancias líquidas identificadas como precursores químicos y químicos esenciales, poco más de 50 toneladas de material en estado sólido, y cerca de dos mil litros de metanfetamina.
El inventario oficial de la FGR incluye, además de las sustancias, diversos artefactos para la confección de drogas sintéticas: cilindros para gas L.P., contenedores, reactores y centrifugadoras. El laboratorio no era un punto de producción artesanal. Era una planta industrial de metanfetamina, operando en la sierra de Chihuahua, con la capacidad de abastecer múltiples mercados en Estados Unidos. La FGR no ha reportado detenidos: "de acuerdo con los reportes de la Fiscalía General del Estado, el hallazgo del lugar se localizó sin personas".
La investigación está a cargo de la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR). Personal ministerial de esa unidad se trasladó al lugar de los hechos para realizar el aseguramiento de bienes, artefactos, productos y sustancias. Se elaboró un acta con inventario completo. Los dictámenes periciales, en materias de valuación, química forense y criminalística de campo, buscan determinar el valor comercial de lo asegurado, identificar las sustancias con precisión y obtener la ubicación exacta del laboratorio con sus características generales. La FGR promete informar "de manera transparente y oportuna".
La dependencia destacó la coordinación interinstitucional con la Agencia de Investigación Criminal (AIC), la Policía Federal Ministerial (PFM), el Centro Federal Pericial Forense (CFPF), la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional. También informó que ya se inició el proceso legal de destino final de los precursores químicos asegurados, en coordinación con una empresa especializada en manejo de productos peligrosos, para su debida destrucción. La logística es impecable. La coordinación, ejemplar. El contraste con el caso Sinaloa es inevitable.
El operativo que derivó en el hallazgo del laboratorio estuvo rodeado de polémica. La madrugada del 19 de abril, un día después del aseguramiento, murieron cuatro personas en un accidente vehicular en un camino de terracería: Pedro Román Oseguera Cervantes (director de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua), su escolta Manuel Genaro Méndez Montes, y dos ciudadanos estadounidenses que presuntamente eran agentes de la CIA. La Fiscalía de Chihuahua reconoció posteriormente que los extranjeros "no formaban parte del despliegue institucional ni estaban acreditados ante autoridades mexicanas". El entonces fiscal estatal, César Jáuregui Moreno, renunció tras admitir "omisiones". La FGR abrió una segunda carpeta de investigación por posibles delitos contra la seguridad nacional.
El expediente NARCUS ha documentado 28 reportajes. El caso Chihuahua exhibe la eficacia operativa de la FGR cuando hay incentivos para actuar: la presencia de agentes extranjeros no acreditados activó los protocolos de seguridad nacional. En Sinaloa, la acusación de narcotráfico contra un gobernador en funciones, con 34 páginas de pruebas documentales, no ha generado ni una sola citación de la FGR. El gobierno de Claudia Sheinbaum ha sido claro: la prioridad es perseguir agentes extranjeros en Chihuahua, no investigar a sus propios funcionarios en Sinaloa. La soberanía que tanto invoca la presidenta se ejerce con celo cuando los extranjeros son agentes de la CIA. Se olvida cuando los extranjeros son fiscales del Distrito Sur de Nueva York acusando a sus gobernadores.
La FGR cierra su comunicado con una promesa: "informará de manera transparente y oportuna los avances de la investigación, en estricto cumplimiento al debido proceso". El caso Chihuahua merece transparencia. El caso Sinaloa también. Hasta ahora, la FGR no ha informado ni una sola diligencia contra Rocha Moya. No ha citado a nadie. No ha asegurado nada. No ha destruido nada. La diferencia es un mapa del doble estándar. Y ese mapa está dibujado con líneas políticas: Chihuahua es del PAN, Sinaloa es de Morena. La ciudadanía tiene derecho a saber por qué la FGR sí puede actuar con rapidez en un caso y no en el otro. El expediente NARCUS seguirá documentando esa diferencia.
Fuente: Comunicado FGR 241/26, Fiscalía General de la República (6 de mayo de 2026). Declaraciones de la fiscal Wendy Paola Chávez Villanueva. Renuncia del fiscal César Jáuregui Moreno (abril-mayo 2026). Expediente NARCUS, reportajes 1-27. Comunicado FGR 241/26, 6 de mayo de 2026.


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