La Fiscalía General de la República reporta avances en la investigación del narcolaboratorio de Morelos, Chihuahua. Un mes después del operativo (18 de abril), no hay detenidos. La zona sigue resguardada, las sustancias están en proceso de traslado, y la FGR investiga si existió "debida investigación ministerial previa". El contraste con la inacción en el caso Sinaloa persiste.
CDMX — La Fiscalía General de la República (FGR) abordó este día el tema del narcolaboratorio asegurado en Morelos, Chihuahua —donde estuvieron presentes agentes de la CIA no acreditados—. La FGR informa avances, pero revela un ritmo investigativo que contrasta con la urgencia que el caso requeriría. Un mes después del operativo (18 de abril), la FGR no ha detenido a ninguna persona.
De acuerdo con la dependencia, la zona del narcolaboratorio "continúa resguardada con auxilio de fuerzas federales" y señala que la FGR está en "proceso de embalaje y traslado de las sustancias para su posterior destrucción". También busca identificar "a la o las personas propietarias, posesionarias o usufructuarias del inmueble" y a "posibles empresas proveedoras". La FGR está, un mes después, identificando al dueño del terreno.
— Este reportaje es parte del expediente NARCUS. —
La investigación por posibles delitos de seguridad nacional y ejercicio ilícito de atribuciones, que se tramita en la Fiscalía Especial de Investigación y Litigación de Casos Complejos, ha entrevistado a personal de la Fiscalía de Chihuahua y a "elementos de la Defensa que, aparentemente, habrían participado en funciones de seguridad perimetral posterior al hallazgo". La frase es clave: los militares participaron después del hallazgo, no durante el operativo principal. La FGR sigue sin determinar quién planeó y ejecutó la incursión donde dos agentes de la CIA murieron.
La FGR también informó que está "en proceso de verificar si existió o no la debida investigación ministerial previa al hallazgo" y si el operativo "se haya llevado de manera adecuada". Es decir, la propia Fiscalía está revisando si las autoridades de Chihuahua violaron la ley al ejecutar el operativo sin la debida preparación jurídica. La investigación avanza, pero no hay detenidos. No hay responsables. No hay acusaciones formales contra los funcionarios de Chihuahua que permitieron la presencia de agentes de la CIA.
El contraste con el caso Sinaloa es, una vez más, inevitable. En Chihuahua, la FGR investiga —aunque lentamente— y mantiene el lugar resguardado. En Sinaloa, la FGR no ha citado a comparecer a ninguno de los diez acusados por el Distrito Sur de Nueva York. El gobernador con licencia Rubén Rocha Moya tiene seguridad adicional asignada por el gobierno federal. El senador Enrique Inzunza sigue en funciones sin pedir licencia. La UIF congeló sus cuentas, pero la FGR no ha iniciado procesos penales.
La Fiscalía General de la República promete informar "de manera transparente y oportuna" los avances de la indagatoria. El expediente NARCUS ha documentado que esos avances son mínimos. Mientras tanto, en Sinaloa, los acusados de narcotráfico —incluyendo un gobernador y un senador en activo— siguen libres. La impunidad tiene dos caras: la investigación que no avanza en Chihuahua y la que ni siquiera comienza en Sinaloa.
Fuente: Comunicado FGR 272/26 (18 de mayo de 2026). Acusación sustitutiva T9 23 Cr. 180 (KPF). Reportajes previos sobre caso Chihuahua (narcolaboratorio, agentes de la CIA). Expediente NARCUS, reportajes 1-50.


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