Marco Antonio Almanza Avilés, exjefe de la Policía de Investigación de Sinaloa e identificado como "R1" en las listas de sobornos incautadas, se entregó voluntariamente a Estados Unidos el 28 de mayo. Es el tercer acusado del caso Sinaloa en caer en manos de la justicia estadounidense. Su entrega ocurre dos días después de que declarara ante la FGR que "no serviría ni de testigo protegido, ni de testigo colaborador". La contradicción es evidente.

WASHINGTON, EE.UU. — El Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó la tercera entrega voluntaria de un alto funcionario del gobierno de Sinaloa. Marco Antonio Almanza Avilés, quien fungió como jefe de la Policía de Investigación (PDI) de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa de 2017 a noviembre de 2022, se entregó a las autoridades estadounidenses el jueves 28 de mayo. Almanza Avilés es identificado en el indictment del Distrito Sur de Nueva York como "R1", el jefe policiaco que recibía 300,000 pesos mensuales ($16,670 USD) de Los Chapitos a cambio de proteger sus operaciones de narcotráfico. Es el tercer acusado del caso Sinaloa que se entrega voluntariamente a EE.UU., después de Gerardo Mérida Sánchez (11 de mayo) y Enrique Díaz Vega (antes del 15 de mayo).

La entrega de Almanza Avilés es particularmente significativa por la contradicción entre sus palabras y sus acciones. El 26 de mayo, Almanza compareció ante la Fiscalía General de la República (FGR) en Culiacán y declaró a medios de comunicación: "Yo no serviría ni de testigo protegido, ni de testigo colaborador, porque nunca he pertenecido a un grupo". Dos días después, el 28 de mayo, se entregó voluntariamente a las autoridades estadounidenses. La contradicción es evidente. Almanza dijo que no cooperaría, pero su entrega sugiere lo contrario. Es altamente probable que esté negociando un acuerdo con la fiscalía estadounidense para reducir su condena a cambio de información.

— Este reportaje es parte del expediente NARCUS. —

El indictment detalla el extenso historial de corrupción de Almanza Avilés. No solo recibía sobornos mensuales. Permitía el paso de químicos para producir fentanilo sin interferencia policial. Emitía órdenes de aprehensión contra enemigos de Los Chapitos a petición de estos. Ordenaba la liberación de miembros del cártel que habían sido arrestados. Hasta 2020, recolectaba "cuotas" de laboratorios de metanfetamina de otros traficantes ajenos a Los Chapitos, para aumentar los costos de sus rivales y obtener beneficios personales. El acuerdo de corrupción, según la acusación, se discutió y estableció inicialmente en una reunión ocurrida en 2017 o 2018 en uno de los ranchos de Iván Archivaldo Guzmán Salazar en Sinaloa. Almanza Avilés no era un funcionario menor. Era uno de los pilares de la protección institucional al Cártel de Sinaloa.

El patrón de entregas voluntarias se consolida. Gerardo Mérida Sánchez (exsecretario de Seguridad) se entregó el 11 de mayo. Enrique Díaz Vega (exsecretario de Finanzas) se entregó días después. Marco Antonio Almanza Avilés (exjefe de la Policía de Investigación) se entregó el 28 de mayo. Tres de los diez acusados ya están en custodia de Estados Unidos. Los tres optaron por entregarse voluntariamente en lugar de confiar en la protección del gobierno mexicano. La estrategia de Claudia Sheinbaum —negar la urgencia de la extradición, asignar seguridad adicional a Rocha Moya, calificar las pruebas de "insuficientes"— no ha impedido que los propios acusados morenistas busquen acuerdos con la justicia estadounidense.

El expediente NARCUS ha documentado que Almanza Avilés, al igual que Mérida Sánchez, podría convertirse en testigo colaborador. Su conocimiento de la estructura de protección al Cártel es invaluable: sabía quién daba las órdenes, quién recibía los sobornos, cómo se operaba la impunidad. Su testimonio podría implicar directamente a Rubén Rocha Moya, a Enrique Inzunza Cázarez y a otros altos funcionarios morenistas. La pregunta no es si cooperará, sino cuánta información está dispuesto a entregar a cambio de una sentencia reducida.

La respuesta del gobierno mexicano ha sido, hasta ahora, el silencio. La presidenta Claudia Sheinbaum no ha comentado sobre la tercera entrega voluntaria. La FGR no ha emitido comunicado. Mientras tanto, los acusados morenistas siguen entregándose a EE.UU., confirmando con sus actos que las pruebas existen y que prefieren negociar con Washington que confiar en la justicia mexicana. Almanza Avilés dijo que "nunca ha pertenecido a un grupo". Su entrega sugiere lo contrario. El expediente NARCUS seguirá documentando las consecuencias de esta tercera entrega. Y esperando la cuarta.

Fuente: Departamento de Justicia de EE.UU., confirmación de entrega de Marco Antonio Almanza Avilés (28 de mayo de 2026). Acusación sustitutiva T9 23 Cr. 180 (KPF), Distrito Sur de Nueva York. Declaraciones de Almanza Avilés ante la FGR (26 de mayo de 2026). Entregas previas de Gerardo Mérida Sánchez (11 de mayo) y Enrique Díaz Vega (antes del 15 de mayo). Expediente NARCUS, reportajes 1-79.
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