El gobierno de México recomendó a ciudadanos de República Democrática del Congo, Uganda y Sudán del Sur no viajar al país ante el brote de ébola cepa Bundibugyo. La Secretaría de Salud implementará filtros sanitarios en aeropuertos rumbo a la Copa del Mundo 2026, en coordinación con Estados Unidos y Canadá.
CDMX — El gobierno de México emitió este miércoles una recomendación restrictiva para ciudadanos de República Democrática del Congo, Uganda y Sudán del Sur ante el avance del brote de ébola en África central. El Secretario de Salud, David Kershenobich, pidió explícitamente a las personas de esos países “tratar de reprogramar sus viajes” a territorio mexicano. La medida, inusual por su carácter preventivo y su timing, se produce a menos de un mes de que México funja como uno de los países anfitriones de la Copa del Mundo 2026, evento que concentrará a millones de visitantes internacionales. Kershenobich aclaró que en México no se han registrado casos y que el riesgo de propagación es “muy bajo”, aunque advirtió que la situación del brote “puede empeorar antes de mejorar”, según declaraciones recientes del director general de la Organización Mundial de la Salud.
La Secretaría de Salud informó que se reforzará la vigilancia epidemiológica en aeropuertos internacionales con una batería de medidas: revisión documental, análisis de itinerarios de pasajeros y coordinación con aerolíneas para detectar factores de riesgo antes del abordaje. “Nosotros en los aeropuertos internacionales vamos a tener filtros sanitarios, tenemos medidas preventivas y también vamos a hacer una revisión documental y del itinerario que puedan haber tenido los pasajeros”, detalló Kershenobich. El funcionario explicó que el ébola no se transmite por aire, sino mediante contacto directo con secreciones y fluidos corporales, por lo que “el antecedente de haber estado en contacto con una persona infectada es muy, muy relevante”.
El contexto mundialista es determinante en la decisión mexicana. La República Democrática del Congo, uno de los países afectados por el brote de ébola cepa Bundibugyo, tiene programado un partido contra Colombia en Guadalajara el martes 23 de junio a las 18:00 horas. La presencia de la delegación congoleña, así como de aficionados provenientes de la región africana, activó los protocolos de prevención. “México como país anfitrión de la Copa del Mundo 2026 está comprometido a proporcionar el ambiente más seguro posible”, afirmó Kershenobich, quien anunció que su país trabaja en coordinación con Estados Unidos y Canadá en protocolos epidemiológicos específicos para el evento.
La definición de caso sospechoso que utilizarán las autoridades mexicanas incluye a toda persona que haya permanecido durante los últimos 21 días en zonas con transmisión activa o que haya tenido contacto con un caso confirmado. Los síntomas de alerta que activarán los protocolos son: fiebre alta, dolor muscular, dolor de garganta, diarrea, dolor intenso de estómago y sangrado inexplicable. La ventana de 21 días corresponde al período de incubación máximo documentado del virus del ébola, un lapso que las autoridades consideran suficiente para detectar posibles casos importados antes de que puedan generar cadenas de transmisión local.
La medida mexicana se suma a un escenario internacional ya de por sí tensionado por la expansión del ébola Bundibugyo. Horas antes, la OMS reportó que el brote, que ya suma 134 muertes sospechosas y más de 500 casos en la República Democrática del Congo, se ha propagado a Uganda con dos casos confirmados y un fallecimiento en la capital Kampala. La comunidad científica y sanitaria internacional sigue sin contar con una vacuna aprobada contra esta cepa específica, lo que eleva la incertidumbre sobre la evolución de la epidemia. África CDC había advertido previamente que diez países africanos corren riesgo de verse afectados, entre ellos Sudán del Sur, Ruanda, Kenia, Tanzania, Etiopía, Congo, Burundi, Angola, República Centroafricana y Zambia —justamente los mismos países cuyos ciudadanos enfrentan ahora restricciones de viaje anunciadas por México.
Mientras tanto, en la zona del brote en el este del Congo, la situación sigue siendo catastrófica. La falta de laboratorios con capacidad para detectar la cepa Bundibugyo —solo Kinshasa y Goma cuentan con esa tecnología, y Goma está controlada por el grupo rebelde M23— provocó que el virus se propagara sin detección durante semanas. El virólogo Jean-Jacques Muyembe calificó la falla como “catastrófica”. En los centros de salud de Bunia, Médicos Sin Fronteras reportó saturación total de camas de aislamiento y ausencia de recursos básicos. México, a más de 12.000 kilómetros de distancia, intenta blindarse de una crisis sanitaria que, aunque geográficamente lejana, se acerca por las rutas aéreas y el calendario futbolístico. “Estamos implementando protocolos de vigilancia epidemiológica en coordinación con los Estados Unidos y Canadá”, reiteró Kershenobich, en un intento por adelantarse a un escenario que la propia OMS ya describió como “en evolución” y potencialmente empeorable.


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