El diputado Ricardo Monreal anunció que pospondrá la discusión de la ley reglamentaria que define la nueva causal de nulidad electoral por injerencia extranjera. Sin esta ley secundaria, la reforma constitucional aprobada con 307 votos no podrá aplicarse en las elecciones de 2027 y sólo tendrá efectos hasta el proceso presidencial de 2030.
CDMX — Menos de 24 horas después de celebrar la aprobación de su reforma constitucional que añade la injerencia extranjera como causal de nulidad electoral, el diputado Ricardo Monreal coordinador de Morena anunció un giro sustancial: pospondrá la discusión y aprobación de la ley secundaria necesaria para darle vida jurídica a la reforma. En conferencia de prensa, el legislador confirmó que presentó un punto de acuerdo para modificar el orden del día y dejar sin efecto la votación de la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación, la norma reglamentaria que define qué se entiende por “injerencia”, qué pruebas son “fehacientes” y cómo se acredita que una intervención extranjera fue “determinante” en un resultado electoral.
Monreal fue explícito sobre las consecuencias. “La nulidad de una elección tiene que ser regulada en la ley reglamentaria y en tanto no se apruebe, no puede aplicarse la nulidad de una elección aunque ya haya base constitucional”, declaró. Y más adelante sentenció: “No alcanzaría a aplicarse para el 2027, sino se aplicaría hasta la elección presidencial del 2030”. El reconocimiento es notable: la reforma constitucional aprobada en una sesión de más de 30 horas, con 307 votos a favor, será letra muerta para los comicios del próximo año.
El legislador morenista justificó su decisión en dos frentes. El primero, jurídico: “Soy escrupuloso en materia constitucional. Aunque hay precedentes de que se aprueba reforma constitucional y reforma legal al mismo tiempo, yo sostengo que primero debe aprobarse la reforma constitucional y hasta que se promulgue y se publique y entre en vigencia se puede modificar la ley secundaria”. El segundo, político: busca el “mayor consenso” con PAN, PRI y MC, aunque reconoció que ya tiene los votos de PVEM y PT para aprobarla solo con Morena. “Quiero que salga con el mayor consenso y que se elimine totalmente la denuncia de que pudiera, con un simple Twitter, artículo o entrevista, ser motivo de anulación”, afirmó.
El calendario es implacable. La reforma constitucional será declarada constitucional el próximo lunes 1 de junio por la Comisión Permanente y publicada en el Diario Oficial de la Federación entre el 2 y el 3 de junio. A partir de ese momento, inicia la “veda” electoral: la Constitución prohíbe modificar leyes electorales tres meses antes del inicio del proceso de 2027, previsto para la primera semana de septiembre de 2026. La ventana para aprobar la ley secundaria, explica Monreal, “es de solo seis días”. Y ya es tarde.
Ante este escenario, el coordinador de Morena delineó dos opciones. La primera: discutir la ley secundaria en un nuevo periodo extraordinario antes de que venza el plazo —posibilidad que él mismo descarta por inviable—. La segunda: llevarla al periodo ordinario de sesiones que inicia en septiembre de 2026. Pero en ese caso, advirtió, “tenemos que ponerle un transitorio que diga ‘no se aplicarán estas normas para el proceso 2027’, porque nos encontramos en un periodo de imposibilidad de modificar reglas electorales. Las aprobamos, pero serán aplicables después, para el 2030”.
La decisión de Monreal desactiva, al menos para 2027, la reforma más polémica del periodo extraordinario. La oposición había advertido que la causal de nulidad por injerencia extranjera se prestaba para anular elecciones adversas al oficialismo bajo pretextos vagos. Ahora, el propio autor de la iniciativa confirma que no habrá tiempo para reglamentarla. “No hay manera”, respondió Monreal cuando un periodista le preguntó si existía alguna ruta para aplicarla en 2027. La reforma queda como un gesto soberanista sin efectos prácticos inmediatos. El blindaje electoral que Morena prometió se pospone, al menos, hasta 2030.


0 Comentarios