Morena Sinaloa emitió un posicionamiento en el que afirmó que "no encubre a nadie, pero tampoco sentencia a nadie", en medio de los citatorios de la FGR a los 10 acusados del caso Sinaloa. El partido atacó al dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas ("Alito"), por solicitar que Estados Unidos declare a Morena como narcopartido. "Ruega por la injerencia extranjera", señaló.
CULIACÁN, SINALOA. — El partido Morena en Sinaloa rompió el silencio. En un posicionamiento público emitido este fin de semana, la dirigencia estatal del partido oficialista reaccionó a los citatorios de la Fiscalía General de la República (FGR) a los 10 ciudadanos sinaloenses acusados por el Distrito Sur de Nueva York —incluyendo al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya—. El comunicado intenta equilibrar dos posturas: por un lado, desmarcarse del encubrimiento; por otro, evitar cualquier condena anticipada. "Morena no encubre a nadie, pero tampoco sentencia a nadie, ni propio ni extraño", expuso el partido. La frase es una defensa de la presunción de inocencia, pero también un mensaje a la oposición: no habrá juicios sumarios contra sus militantes.
El posicionamiento de Morena Sinaloa no se limitó a declarar principios. Incluyó una respuesta frontal al dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas ("Alito"), quien el 6 de mayo solicitó al gobierno de Estados Unidos declarar a Morena como "narcopartido" por sus presuntos vínculos con el crimen organizado. "Lo que más duele a quienes abusaron del poder y abandonaron a la gente es haber perdido para siempre en Sinaloa la confianza del pueblo y por eso el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, ruega por la injerencia extranjera", señaló el comunicado. Morena acusa al PRI de buscar intervención externa, ironizando que el partido que gobernó México durante décadas ahora pide ayuda a Washington para combatir a sus adversarios.
— Este reportaje es parte del expediente NARCUS. —
El partido también recurrió al argumento histórico: "Olvidan que fueron ellos quienes se entregaron, por corruptos, a manos del crimen organizado y por eso, en Sinaloa y gran parte del país, ya no son bienvenidos". Morena intenta desviar la atención de las acusaciones actuales señalando el historial de corrupción del PRI. Es una estrategia de "y tú más" (tu quoque) que busca relativizar su propia responsabilidad. El problema es que el PRI no es el partido en el poder. Morena sí. Y la acusación del Distrito Sur de Nueva York es sobre funcionarios morenistas, no priistas.
Sobre las exigencias de acciones inmediatas por parte de la oposición, Morena Sinaloa sostuvo: "Ellos quisieran juicios sumarios, encarcelamientos y condenas sin investigaciones, como estaban acostumbrados para sus adversarios políticos". La frase es una defensa del debido proceso y una crítica a las prácticas del pasado. Sin embargo, el expediente NARCUS ha documentado que el gobierno federal ha protegido a Rocha Moya (seguridad adicional, contradicciones sobre su estatus) y que la FGR tardó semanas en citar a los acusados. El "debido proceso" no debe confundirse con la impunidad o la dilación.
El posicionamiento cierra con un respaldo institucional: "Nosotros confiamos en las instituciones de investigación y procuración de justicia". Morena Sinaloa dice confiar en la FGR, la misma institución que durante semanas no actuó contra los acusados morenistas. El respaldo es condicional: mientras la FGR no avance contra los suyos, Morena la respaldará. La prueba de fuego será si la Fiscalía solicita órdenes de aprehensión o desafueros contra los acusados. En ese momento, se verá si Morena sigue "confiando" o si cambia su discurso.
El expediente NARCUS ha documentado que Alejandro Moreno pidió declarar a Morena como "narcopartido" el 6 de mayo. Morena Sinaloa respondió 18 días después. La respuesta no aborda el fondo de la acusación —los vínculos de sus funcionarios con Los Chapitos— sino que ataca al mensajero. El PRI puede tener su propio historial de corrupción. Eso no invalida las pruebas del indictment contra Rocha Moya, Inzunza y los otros ocho acusados. La ciudadanía tiene derecho a exigir cuentas a los gobiernos actuales, independientemente de lo que hayan hecho los anteriores. Morena Sinaloa parece olvidar que llegó al poder prometiendo acabar con la corrupción del PRI. Ahora, cuando sus propios funcionarios son acusados, el argumento es "el PRI era peor". No es suficiente. La 4T prometió ser diferente. El expediente NARCUS documenta que, en Sinaloa, la diferencia es menos clara de lo que Morena quiere reconocer.
Fuente: Posicionamiento de Morena Sinaloa (23-24 de mayo de 2026). Declaraciones de Alejandro Moreno Cárdenas (6 de mayo de 2026). Acusación sustitutiva T9 23 Cr. 180 (KPF). Expediente NARCUS, reportajes 1-65.


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