El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció que el país "irá a la guerra contra los cárteles" mediante una "Coalición Estadounidense Contra los Cárteles" integrada por 17 países de América Latina. Frente a Donald Trump en la reunión de Gabinete, Hegseth señaló que Venezuela es "parte importante" de la estrategia. México, es la gran interrogante.

WASHINGTON, EE.UU. — El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, subió la apuesta a un nivel que trasciende la retórica. En la reunión de Gabinete encabezada por Donald Trump, Hegseth declaró: "Vamos a la guerra contra los cárteles mediante la Coalición Estadounidense Contra los Cárteles". No habló de "cooperación", no habló de "lucha contra el narcotráfico". Habló de "guerra". El mecanismo será una coalición de 17 países de América Latina. México, es la gran interrogante. No está claro si México será parte de la coalición o si será un objetivo de la guerra declarada.

La declaración de Hegseth es un parteaguas. Hasta ahora, la administración Trump había utilizado términos como "fase terrestre", "designación de cárteles como organizaciones terroristas" y "presión máxima". "Ir a la guerra" es un escalamiento cualitativo. Implica el uso de herramientas militares, no solo policiales o judiciales. La coalición de 17 países sugiere que Washington busca legitimidad hemisférica para sus acciones, pero también que México podría quedar aislado si decide no unirse o si es considerado "cómplice" de los cárteles. La frase "la gran interrogante" es una advertencia: México está siendo evaluado.

— Este reportaje es parte del expediente NARCUS. —

Hegseth también vinculó la estrategia con Venezuela, señalando que es "una parte importante para asegurar nuestro futuro energético y defender la patria". La guerra contra los cárteles no es solo una lucha contra el narcotráfico. Tiene un componente geopolítico y energético. Venezuela, con sus vastas reservas de petróleo, es un objetivo en sí mismo. La coalición hemisférica podría incluir acciones contra el régimen de Nicolás Maduro, acusado por Estados Unidos de proteger a disidentes de las FARC y permitir el tránsito de drogas.

El expediente NARCUS ha documentado la escalada de presión de Estados Unidos sobre México. Desde la acusación del Distrito Sur de Nueva York contra Rubén Rocha Moya y otros nueve funcionarios sinaloenses (29 de abril), pasando por la directiva de Aakash Singh de triplicar las acusaciones e incluir terrorismo, la "fase terrestre", la revisión de consulados y la presión sobre el T-MEC. La declaración de guerra de Hegseth es la culminación de esa escalada. México ha respondido con protecciones a los acusados morenistas, contradicciones internas (Sheinbaum vs. Harfuch sobre la seguridad de Rocha Moya), y un discurso soberanista. La pregunta es si esa estrategia será suficiente frente a una coalición de 17 países dispuestos a "ir a la guerra".

La reacción del gobierno mexicano no se ha hecho esperar. Claudia Sheinbaum ha reiterado que México no acepta injerencias y que las operaciones extranjeras en su territorio están prohibidas por la Constitución. Sin embargo, la coalición de 17 países podría operar fuera de México, cerrando el cerco regional. Países como Colombia, Ecuador, El Salvador y Honduras —que han colaborado estrechamente con Estados Unidos en seguridad— podrían sumarse a la coalición. México se arriesga a quedar aislado en la región. La gran interrogante, es qué decidirá México.

El anuncio de Hegseth ocurre en un momento de máxima fragilidad institucional en México. La FGR no ha detenido a los 10 acusados de Sinaloa; la presidenta protege a Rocha Moya; el PAN moviliza a sus bases en defensa de Maru Campos; la ciudadanía comienza a manifestarse. En ese contexto, la declaración de guerra de Estados Unidos es un mensaje al gobierno mexicano: no habrá más dilaciones. La coalición de 17 países comenzará a operar, con o sin México. Si México decide unirse, deberá ajustar su política de seguridad y probablemente extraditar a los acusados. Si decide no unirse, enfrentará el aislamiento regional y posiblemente acciones unilaterales de EE.UU. en su territorio. "México la gran interrogante". La respuesta de Sheinbaum definirá el futuro de la relación bilateral y, quizás, el de su propio gobierno.

Fuente: Declaraciones de Pete Hegseth, secretario de Guerra de EE.UU., en reunión de Gabinete (27 de mayo de 2026). Acusación sustitutiva T9 23 Cr. 180 (KPF). Directiva de Aakash Singh. Declaraciones previas de Donald Trump y Pete Hegseth. Expediente NARCUS, reportajes 1-75.
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