Un reporte de inteligencia atribuido a fuentes norteamericanas de alto nivel señala que el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, se encuentra resguardado dentro del Palacio de Gobierno estatal bajo un esquema de vigilancia aérea permanente. Se detectó un helicóptero táctico ligero (similar a un "Little Bird") y al menos seis drones de gran tamaño. El senador Enrique Inzunza Cázarez habría sido ubicado en Badiraguato con resguardo reforzado.

El expediente NARCUS ha documentado durante 39 reportajes la captura criminal del Estado mexicano, las acusaciones de Estados Unidos contra 10 funcionarios sinaloenses, y la respuesta del gobierno de Claudia Sheinbaum. El reportaje 40 registra un insumo de inteligencia sin confirmación oficial: un documento fechado el 11 de mayo, clasificado como de "seguimiento operativo", atribuido a fuentes norteamericanas de alto nivel, que describe al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya resguardado dentro del Palacio de Gobierno de Sinaloa bajo un esquema de vigilancia aérea táctica.

Según el reporte, Rocha Moya se encontraría presumiblemente en el área de azotea del inmueble y presentaría "un cuadro clínico asociado a una afección respiratoria derivada de un debilitamiento inmunológico". No se precisa su ubicación exacta al interior del edificio. Pero el aspecto más delicado del reporte no es su estado de salud, sino el operativo aéreo desplegado sobre el perímetro del recinto oficial. Durante el día, y con mayor intensidad en horarios nocturnos y de madrugada, se ha detectado la presencia constante de un helicóptero táctico ligero con características similares a un modelo tipo "Little Bird" —utilizado en operaciones especiales— además de al menos seis drones de gran tamaño realizando sobrevuelos continuos sobre el centro de la capital sinaloense.

— Este reportaje es parte del expediente NARCUS. —

El patrón de operación descrito —órbitas cerradas, vigilancia de perímetro reducido y monitoreo sostenido—, de acuerdo con el documento, no correspondería a tareas convencionales de patrullaje, sino a un esquema de "vigilancia estratégica y disuasión aérea permanente", lo que implicaría capacidad de intervención inmediata. La pregunta que surge es inevitable: ¿quién opera esas aeronaves? El reporte no lo especifica. ¿Son fuerzas mexicanas asignadas a la seguridad de Rocha Moya? ¿O son activos estadounidenses desplegados en el marco de la "fase terrestre" que Trump anunció el 6 de mayo? La respuesta definiría si estamos ante un esquema de protección o ante un cerco de vigilancia con potencial de extracción.

El expediente NARCUS documentó el 4 de mayo que la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que Rocha Moya tiene "seguridad adicional" asignada por el Gabinete de Seguridad. El mismo día, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, declaró que la seguridad no fue solicitada por el gobernador, sino "recomendada". El reporte de inteligencia sugiere que esa "seguridad adicional" es mucho más robusta de lo que se había informado: incluye un helicóptero de operaciones especiales y una flotilla de drones de gran tamaño. Ese nivel de despliegue no es una escolta. Es una zona de exclusión aérea de facto sobre el Palacio de Gobierno de Culiacán.

En paralelo, el reporte menciona movimientos dentro del círculo político cercano al mandatario. El senador Enrique Inzunza Cázarez, la única figura entre los diez acusados que se ha negado a pedir licencia, habría sido ubicado en Badiraguato —tierra de Joaquín "El Chapo" Guzmán— bajo condiciones de "resguardo reforzado". Integrantes de su entorno familiar habrían modificado "de forma repentina sus rutinas personales y académicas". Inzunza ha dicho que no tiene nada que temer y que refutará las acusaciones desde el Senado. El reporte sugiere que, mientras tanto, está siendo protegido en la sierra de Sinaloa.

La veracidad de este reporte no ha sido confirmada por ninguna autoridad mexicana o estadounidense. El expediente NARCUS lo registra como información no verificada, sujeta a confirmación oficial, pero su contenido es consistente con hechos previamente documentados: la seguridad adicional asignada a Rocha Moya; la negativa de Inzunza a pedir licencia; la presión creciente de EE.UU. sobre los funcionarios sinaloenses; y la advertencia del director de la DEA, Terry Cole, de que la acusación contra Rocha Moya es "solo el comienzo". Si el reporte es preciso, el "comienzo" incluye un despliegue militar estadounidense en el cielo de Culiacán.

La respuesta de la presidenta Sheinbaum no se ha producido. Tampoco la de la Secretaría de la Defensa Nacional ni la de la Fiscalía General de la República. El silencio oficial frente a un reporte que describe un operativo aéreo táctico sobre un palacio de gobierno es, por sí mismo, un dato periodístico. Mientras tanto, Trump ya declaró que "los cárteles gobiernan México". Hegseth advirtió que México debe hacer más "para que nosotros no tengamos que hacerlo". Cole anunció que esto es solo el comienzo. Y un reporte de inteligencia no confirmado ubica a Rocha Moya en la azotea del Palacio de Gobierno, vigilado desde el aire por un helicóptero de operaciones especiales y seis drones. La historia, sea cierta o no, ya está en el expediente. La realidad, en algún lugar de Culiacán, sigue escribiéndose fuera del alcance de los reportes.

Fuente: Reporte de inteligencia atribuido a fuentes norteamericanas de alto nivel, fechado 11 de mayo de 2026, clasificado como "seguimiento operativo". Información no confirmada por autoridades mexicanas o estadounidenses. Declaraciones previas de Claudia Sheinbaum y Omar García Harfuch (4 de mayo de 2026). Expediente NARCUS, reportajes 1-39.
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