Familiares y amigos despidieron a Blanca Adriana Vázquez Montiel, de 37 años, cuyo cuerpo fue hallado en una zanja en Tlaxcala tras desaparecer de una clínica estética en Puebla. La FGE busca a la presunta cirujana Diana Palafox y dos cómplices. Su esposo y su madre claman justicia.

PUEBLA DE ZARAGOZA/HUAUCHINANGO, PUEBLA. — Entre veladoras, arreglos florales y porras que intentaron disolver el dolor, la colonia Bosques de Santa Anita, en la ciudad de Puebla, despidió este sábado el cuerpo de Blanca Adriana Vázquez Montiel. La mujer de 37 años, propietaria de una estética, fue víctima de un feminicidio que conmocionó al estado: acudió a la clínica “Detox” en Calzada Zavaleta para un procedimiento de eliminación de grasa abdominal y fue desaparecida. Su cuerpo apareció días después en una zanja en Atltzayanca, Tlaxcala.

Tras el velorio en Puebla, un cortejo fúnebre partió hacia Huauchinango, su natal municipio enclavado en la sierra norte poblana, donde será sepultada. En la estética que Blanca Adriana administraba, sus empleados y conocidos colocaron su fotografía junto a veladoras y flores. La escena fue un espejo cruel: ella misma se dedicaba a embellecer a otras mujeres y murió en un negocio estético, pero clandestino, manejado por personas que ahora están prófugas.

La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla continúa la búsqueda de Diana Palafox, identificada como la supuesta cirujana responsable de la clínica “Detox”, así como de otras dos personas que aparecen en un video de seguridad subiendo a la víctima inconsciente a un Mini Cooper color rojo. Las autoridades no han informado sobre avances en las indagatorias ni si han girado órdenes de aprehensión formales. La clínica permanece cerrada y sus teléfonos siguen sin responder.

El esposo de la víctima, Florencio Vázquez, con un nudo en la garganta, clamó justicia durante la despedida. “Que se esclarezcan los hechos”, pidió, mientras acompañaba el féretro. Su madre, Bárbara Montiel, agradeció el acompañamiento de amigos y familiares que estuvieron con su hija en sus últimos momentos en su hogar poblano. La familia reiteró el llamado a las autoridades para que no haya impunidad en un caso que ha conmocionado a la entidad y ha sido seguido por medios nacionales.

El feminicidio de Blanca Adriana Vázquez Montiel expone múltiples fallas del sistema: la operación de clínicas estéticas sin regulación, la lentitud en la búsqueda de una mujer desaparecida, la incapacidad para detener a los responsables pese a tener imágenes nítidas de sus rostros y placas vehiculares, y el hallazgo del cuerpo en otra entidad federativa, lo que complicó la coordinación interestatal. Puebla acumuló 28 feminicidios entre enero de 2025 y abril de 2026, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). El de Blanca Adriana ocurrió en mayo y aún no está contabilizado.

Mientras la familia de Blanca Adriana la despide entre flores y rezos en Huauchinango, la FGE sigue sin dar con el paradero de Diana Palafox y sus cómplices. El gobierno de Alejandro Armenta Mier enfrenta un nuevo escándalo de seguridad que expone la vulnerabilidad de las mujeres incluso en procedimientos estéticos de rutina. La madre de Blanca Adriana ya agradeció el acompañamiento. Ahora lo que exige es justicia. La Fiscalía tiene los rostros, los nombres y los vehículos. Sólo falta que actúe.

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