La presidenta Claudia Sheinbaum convocó a asambleas públicas informativas para denunciar una "ofensiva mediática" y "campañas millonarias en redes sociales" de la derecha nacional e internacional contra su gobierno. Aseguró que se utilizan "cuentas falsas" y "robots" para manipular la percepción de la realidad. "La soberanía vive en el territorio, pero también vive en la información", declaró. Vinculó la presión con el caso de los agentes de la CIA en Chihuahua.

CDMX — La presidenta Claudia Sheinbaum redobló su apuesta comunicativa. En su informe de rendición de cuentas desde el Monumento a la Revolución, la mandataria no solo defendió su gestión. Convocó a asambleas públicas informativas a partir de la próxima semana para denunciar lo que calificó como una "ofensiva mediática" y "campañas millonarias en redes sociales" impulsadas por la derecha nacional e internacional. "La patria no se vende. La patria se ama y se defiende", arengó. El objetivo es claro: movilizar a sus bases en un momento de máxima presión externa, utilizando una narrativa de conspiración y defensa de la soberanía.

Sheinbaum describió un nuevo campo de batalla: la información. "Pueden operar desde plataformas globales, donde el flujo de información está concentrado en muy pocas manos, con una capacidad de influencia a través de algoritmos sin precedentes en la historia humana. Están diseñadas para permitir el uso de cuentas falsas, robots, que operan con dinero; dirigidas a la manipulación de información, no con opiniones reales", afirmó. "Lo que está en disputa no es solo la política, sino lo que quieren hacer es cambiar la percepción misma de la realidad". Sheinbaum no presentó pruebas de la existencia de estas campañas, pero las utilizó como argumento para deslegitimar las críticas a su gobierno, incluyendo las relacionadas con el caso Sinaloa y las extradiciones solicitadas por Estados Unidos.

— Este reportaje es parte del expediente NARCUS. —

La presidenta se cuidó de no negar la libertad de expresión. "Esa libertad es un pilar irrenunciable de toda democracia", aseguró. Pero advirtió: "Detrás de cuentas pagadas y robots, se articulan los intereses de los sectores conservadores extranjeros y nacionales que buscan recuperar privilegios perdidos o frenar la Transformación". La implicación es que las críticas a su gobierno sino parte de una operación de desinformación orquestada por la derecha. Es una estrategia de descalificación preventiva: cualquier señalamiento sobre corrupción o vínculos con el narco puede ser atribuido a "bots" y "cuentas falsas".

Sheinbaum introdujo un concepto novedoso: "La soberanía vive en el territorio, pero también -hay que ser claros- vive en la información". Es una declaración de principios que podría tener implicaciones políticas. Si la soberanía se extiende al ámbito digital, el gobierno mexicano podría justificar la regulación de plataformas, la exigencia de transparencia algorítmica o incluso la sanción a medios que difundan información que considere "manipulada". La propuesta, aunque aún no se traduce en política pública, apunta a una confrontación con la libertad digital.

En su discurso del día, Sheinbaum vinculó la presión externa con el caso de los agentes de la CIA en Chihuahua. "La campaña se intensificó después que el pasado 19 de abril, se hiciera pública la lamentable muerte, en un accidente, de dos agentes estadounidenses sin acreditación oficial", reiteró. La estrategia de Sheinbaum es consistente: no refutar las pruebas del indictment, sino desviar la atención hacia la controversia sobre la presencia de agentes extranjeros en Chihuahua y denunciar una conspiración de la derecha internacional. La convocatoria a asambleas públicas es el brazo callejero de esa estrategia.

El expediente NARCUS ha documentado que la presidenta no ha respondido a las preguntas concretas sobre las pruebas del indictment (listas de sobornos, testimonios, entregas voluntarias de Mérida y Díaz Vega). Tampoco ha explicado por qué la FGR no ha detenido a los acusados morenistas. En lugar de eso, ha optado por una estrategia de movilización política: asambleas, volantes, periódicos, y un discurso de conspiración. La pregunta es si esta estrategia será suficiente para contener la presión de EE.UU., que ya ha anunciado una "guerra contra los cárteles" con una coalición de 17 países. Las asambleas informativas no detendrán una extradición. Pero sí pueden fortalecer a la base política de Sheinbaum de cara a las elecciones de 2027. Por ahora, la presidenta ha elegido el camino de la confrontación discursiva. El expediente NARCUS seguirá documentando sus resultados.

Fuente: Declaraciones de Claudia Sheinbaum en informe de rendición de cuentas, Monumento a la Revolución, CDMX (30-31 de mayo de 2026). Acusación sustitutiva T9 23 Cr. 180 (KPF). Caso Chihuahua (agentes de la CIA). Expediente NARCUS, reportajes 1-83.
claudia sheinbaum, asambleas informativas, ofensiva mediatica, bots, cuentas falsas, soberania informativa, chihuahua, agentes de la cia, morena, manipulacion, redes sociales, narcus