La presidenta Claudia Sheinbaum calificó de "misógina" la especulación sobre una reunión con Andrés Manuel López Obrador en Palenque para "pedir línea" durante la crisis de Sinaloa. "Me dio risa", dijo, y afirmó que su visita estaba programada. No desmintió, sin embargo, que exista coordinación con el expresidente para la defensa de Rocha Moya y los otros acusados de narcotráfico.
CDMX — La presidenta Claudia Sheinbaum dedicó un segmento de su conferencia matutina de este lunes a desmentir las especulaciones sobre una reunión con el expresidente Andrés Manuel López Obrador durante su reciente gira por Palenque, Chiapas. "Me dio risa. Fuimos a Palenque porque lo teníamos programado. 'Ay, ya fue la Presidenta a pedir línea'", comentó ironizando. La especulación había crecido después de que versiones internas de la 4T señalaran que AMLO se había "activado" para coordinar la defensa de la soberanía ante la solicitud de extradición del gobernador morenista Rubén Rocha Moya.
Sheinbaum subrayó que, aunque "no tendría nada de malo reunirse con el exmandatario", en esta ocasión no ocurrió. Luego elevó el tono: "Tiene mucho rasgo de misoginia la verdad, como si la Presidenta no pudiera tomar decisiones del futuro del país". La acusación de misoginia es llamativa porque la especulación sobre su dependencia de AMLO no se origina en su género, sino en la estructura de poder de Morena: López Obrador fundó el partido, eligió a Sheinbaum como sucesora y sigue siendo la figura moral de la 4T. Cuestionar su autonomía no es misógino. Es político.
La presidenta aprovechó la ocasión para reafirmar su autonomía: "El pueblo de México debe tener la certeza de que la Presidenta no agacha la cabeza, que va a defender la soberanía por encima de todo y que también vamos a actuar con justicia". El problema es que lo documentado, la "defensa de la soberanía" es, en este caso, la defensa de un gobernador acusado de narcotráfico. Sheinbaum no agacha la cabeza ante EE.UU. Pero tampoco la gira para mirar las pruebas que la fiscalía de Nueva York presentó contra su correligionario.
Lo que Sheinbaum no dijo es tan revelador como lo que dijo. No desmintió que exista coordinación estratégica con AMLO sobre el caso Sinaloa. No desmintió que el expresidente se haya activado, como él mismo anunció en noviembre de 2025, "si se presenta una amenaza que vulnere la soberanía nacional". No explicó por qué viajó a Palenque exactamente cuando la crisis de extradición de Rocha Moya estallaba, si su agenda era solo supervisar la unión del Tren Maya con el Corredor Interoceánico. La negación de la reunión no es una negación de la coordinación.
AMLO, desde su retiro en Palenque, ha sido señalado por fuentes internas de la 4T como el arquitecto de la estrategia de resistencia a la presión estadounidense. El propio Rocha Moya, al pedir licencia, dijo que "no permitirá que lo usen para dañar a Morena", una frase que replica la lógica de victimización del partido. La respuesta del gobierno mexicano a la solicitud de extradición —negar la urgencia, pedir confidencialidad, proteger al acusado— sigue el patrón que AMLO impuso en el caso del general Salvador Cienfuegos. Que Sheinbaum no se haya reunido físicamente con AMLO en Palenque no implica que no haya coordinación.
La presidenta pidió a la ciudadanía "tener la certeza de que la Presidenta no agacha la cabeza". La ciudadanía también podría preguntarse: si no agacha la cabeza ante EE.UU., ¿por qué agacha la mirada ante las pruebas de corrupción de su gobernador? ¿Por qué no ha exigido a Rocha Moya que affronte la justicia, ya sea en México o en Estados Unidos? ¿Por qué su gobierno protege con seguridad adicional a un acusado de narcotráfico mientras dice defender la soberanía? La soberanía no está reñida con la justicia. Pero el gobierno de Sheinbaum está actuando como si lo estuviera.
Sheinbaum cerró su intervención con una declaración de principios: "Vamos a actuar con justicia". El expediente de Región Global, que ya suma 21 reportajes en este tema, documenta lo contrario: el gobierno mexicano ha actuado para proteger a Rocha Moya, no para juzgarlo. La justicia que Sheinbaum invoca no es la de los tribunales de Nueva York. Es la de la "defensa de la soberanía", una fórmula que en la práctica significa impunidad para los suyos. La pregunta sigue abierta: ¿podrá la ciudadanía distinguir entre soberanía y blindaje? O, como dijo el analista Andrés Sumano, ¿Sheinbaum tendrá "el valor de actuar" o "todo seguirá igual"?
Fuente: Declaraciones de Claudia Sheinbaum en conferencia matutina, Palacio Nacional (4 de mayo de 2026). Expediente NARCOESTADO de RG, reportajes 10, 11, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20. Información sobre activación de AMLO (noviembre 2025). Caso Cienfuegos (2020). Análisis de Andrés Sumano.


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