Cuando el gobierno federal anuncia que la economía mexicana creció 0.4% en el primer trimestre de 2026, ese número no describe lo que ocurre en Campeche, ni en Nuevo León, ni en Hidalgo. Describe un promedio. Y los promedios, cuando se aplican a realidades muy distintas, no informan: ocultan. Un termómetro que registra 37 grados puede significar que una persona está sana, o que tiene un pie a 40 y otro a 34. El número es el mismo. La situación, no.
México es una federación de 32 economías. Tienen en común la moneda, el banco central, el tratado comercial con Estados Unidos y Canadá, y las mismas reglas fiscales federales. Tienen en común, también, el mismo gobierno federal que decide cuánto se invierte en cada región, qué empresas públicas operan en qué territorios y cómo se distribuyen las participaciones que llegan a los estados. Pero ahí terminan las similitudes. Campeche vive de un pozo petrolero. Nuevo León vive de una planta industrial. Guerrero vive, en buena medida, del dinero que sus migrantes mandan desde Estados Unidos. Quintana Roo vive de los turistas que llegan por avión. Ninguna política económica única afecta igual a estas cuatro realidades.
Por qué un modelo y no solo estadísticas
Los datos estatales existen. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publica empleo, informalidad y producción por entidad. El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) mide la pobreza estado por estado. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) clasifica la deuda de cada gobierno estatal según su nivel de riesgo. La Secretaría de Economía (SE) registra cuánta inversión extranjera llega a cada entidad. Los datos existen, pero están dispersos en fuentes distintas, con periodicidades distintas y en formatos que no permiten comparación directa.
Lo que un modelo hace es distinto a lo que hace una estadística. Una estadística dice cuánto creció el empleo formal en Puebla el último trimestre. Un modelo dice qué significa ese dato en relación con la deuda del estado, con la informalidad de su mercado laboral, con la confianza que los inversionistas tienen en su institucionalidad y con la productividad de su sector manufacturero. La diferencia entre un dato y un modelo es la diferencia entre saber la temperatura y saber si el paciente se está recuperando.
El Mexconomy MAP (Modelo de Agregados y Prospectiva) fue construido para hacer exactamente eso a nivel nacional: agregar en un solo índice cuatro dimensiones del desempeño económico de México —empleo y crecimiento, desigualdad social, espacio fiscal y confianza institucional— y producir una lectura que ubique al país en su trayectoria histórica. El modelo nacional estimó para 2026 su peor lectura desde 2020, con cinco restricciones estructurales violadas o en riesgo de forma simultánea. Ese diagnóstico se construyó con fuentes primarias —INEGI, Banco de México (Banxico), SHCP, calificadoras internacionales— y fue publicado antes de que la mayoría de las instituciones lo formularan con la misma claridad.
El módulo regional aplica la misma lógica a cada uno de los 32 estados. La función es idéntica, las fuentes son las mismas —con su desagregación estatal—, y el resultado es comparable: un índice que permite no solo saber cómo está Jalisco, sino comparar a Jalisco con Oaxaca, con el promedio nacional y con su propio desempeño en años anteriores.
Lo que el MAP Regional permite ver
El primer hallazgo del módulo regional, construido con los datos más recientes disponibles a junio de 2026, confirma la hipótesis de partida: el promedio nacional oculta divergencias profundas. Campeche registró en 2025 la peor caída de empleo del país —8.8% menos puestos de trabajo remunerados en un año— como consecuencia directa del colapso productivo de Petróleos Mexicanos (Pemex), cuyas exportaciones cayeron 61% entre 2023 y 2026. En el mismo período, Hidalgo creció 4.3% en empleo remunerado y 9.1% en remuneraciones, el mejor registro conjunto del país. Ambos estados forman parte de la misma economía nacional que creció 0.4%.
Nuevo León —el hub industrial más importante del país, con cerca de 8% del PIB nacional— ofrece el caso más revelador. Su empleo formal creció en 2025, pero a la mitad del ritmo de 2024. Sus remuneraciones formales crecieron 6%, frente al 12% del año anterior. Y mientras eso ocurría, su sector informal expandía sus puestos de trabajo casi cuatro veces más rápido que el empleo formal. El estado con menor informalidad histórica de México se convirtió en 2025 en la segunda mayor contribución al Valor Agregado Bruto (VAB) informal del país. Ese dato no aparece en ningún titular porque requiere cruzar dos boletines distintos del INEGI y leerlos en relación con la trayectoria del empleo formal. El MAP Regional hace ese cruce de forma sistemática para los 32 estados.
Puebla, por su parte, no colapsa ni despega: se bifurca. El sector informal crece por encima del promedio nacional mientras el empleo formal desacelera y los márgenes de su industria automotriz —la planta más grande de Volkswagen en América está ahí— absorben el alza salarial sin poder trasladarla a precios ni a nueva contratación. Es un estado que puede sostenerse en el escenario base y que se fractura en el adverso. El modelo lo identifica como un estado en umbral, no en crisis.
Tres estados, tres diagnósticos distintos, un mismo promedio nacional. Esa es la razón de ser del MAP Regional.
Las piezas que siguen en esta serie cubren las 32 entidades en orden de prioridad editorial: primero los estados con mayor peso económico y mayor exposición a los detonadores del ciclo 2026 —la revisión del T-MEC (Tratado México-Estados Unidos-Canadá) del 1 de julio y la publicación del PIB (Producto Interno Bruto) del segundo trimestre en agosto—, después los estados cuya situación estructural los hace especialmente relevantes para entender las brechas regionales de desarrollo. El modelo no tiene una conclusión política. Tiene fuentes primarias, una metodología verificable y el compromiso de publicar lo que los datos dicen, independientemente de a quién le resulte incómodo. Te invitamos a consultar Mexconomy.
© 2026 HCS | Laboratorio Mexconomy, www.mexconomy.com · Mexconomy MAP (2026). Modelo de Agregados y Prospectiva v2.0. © 2026 HCS | Laboratorio Mexconomy, www.mexconomy.com

0 Comentarios