Puebla 217
Barroso inaugura albergue a escondidas 217 | RG en los municipios
El alcalde Alejandro Barroso blindó la inauguración del Albergue de la Mujer en Tehuacán ante una protesta ciudadana contra el aumento al agua potable. Cerró puertas, negó el acceso a los manifestantes y ordenó a la Banda Municipal tocar para acallar los gritos. El acto protocolario se consumó sin testigos incómodos, mientras afuera crecía el reclamo por una tarifa que hunde los bolsillos tehuacaneros.

TEHUACÁN, PUEBLA. — Todo estaba listo: sillas alineadas, funcionarios de pie, banda de música afinando instrumentos. El alcalde de Tehuacán, Alejandro Barroso, y el secretario de Salud del estado se disponían a inaugurar con bombo y platillo el Albergue de la Mujer, un proyecto de alto valor simbólico. Pero la realidad, tozuda, llegó primero con pancartas y consignas. Un grupo de ciudadanos, hartos del "tarifazo" al agua potable, irrumpió en el evento para recordarle al edil que hay problemas que no se resuelven con listones.

La molestia no era nueva. Lleva semanas cocinándose en las colonias populares de Tehuacán, donde el recibo del agua llegó con un incremento que los vecinos califican de abusivo y sin previo aviso. Pero en lugar de enfrentar el reclamo cara a cara, Barroso optó por la salida más cómoda: la clausura. La comitiva municipal entró al albergue, echó llave y realizó la ceremonia a puerta cerrada, con acceso restringido a unos cuantos invitados leales. Afuera, los manifestantes empujaban la entrada. Les fue negada. Así, de un portazo, se consumó la simulación municipal.

Como si el problema fuera el ruido y no el reclamo, la orden fue clara: que la Banda Municipal comenzara a tocar. La música de vientos y metales quiso ser el manto sonoro que cubriera las consignas contra el alcalde. Pero el plan falló. Los quejosos, impertérritos, alzaron la voz al compás de los sones, exhibiendo carteles que denunciaban el saqueo al bolsillo familiar. No hubo marcha triunfal que pudiera silenciar la evidencia: el gobierno municipal prefiere gastar recursos en escenarios mediáticos que en escuchar a su gente.

El mensaje político es tan claro como cínico: la obra pública es para la foto, no para el servicio. Barroso inaugura refugios para mujeres mientras las familias tehuacaneras se refugian del recibo del agua. La contradicción no es menor: un albergue que promete protección y un ayuntamiento que clausura la protección de los derechos más elementales. Los manifestantes, convertidos en testigos incómodos del show oficial, se llevaron una lección amarga: en Tehuacán, las puertas de gobierno se abren solo para los aplausos, nunca para las exigencias.

Mientras la Banda Municipal tocaba y los gritos se mezclaban con las notas, la escena dejaba una postal desoladora: un alcalde que inaugura a escondidas versus un pueblo que protesta al ritmo de la música.

alejandro barroso, tehuacan, alcalde, tarifazo, agua potable, albergue de la mujer, protesta ciudadana, inauguracion, saneamiento, banda municipal, puerta cerrada, simulacion, gobierno municipal, pobla, incremento tarifas