Los gobernadores de Sonora y Tamaulipas, Alfonso Durazo y Américo Villarreal Anaya (ambos de Morena), negaron categóricamente las acusaciones del Los Angeles Times sobre presuntos vínculos con el crimen organizado y retiro de visas. Durazo calificó la nota de "infamia" y dijo: "casi sudo agua bendita". Villarreal aseguró: "mi visa se encuentra vigente". Ninguno explicó por qué viajan a EE.UU. bajo el programa de parole ni por qué Villarreal es escoltado por agentes estadounidenses.
CDMX — Los gobernadores de Sonora y Tamaulipas, Alfonso Durazo y Américo Villarreal Anaya, ambos de Morena, salieron a responder al reportaje del Los Angeles Times que reveló que Estados Unidos los investiga por presuntos vínculos con el crimen organizado y que ambos han perdido sus visas. Durazo fue confrontativo: calificó la nota de "infamia" y "sin fuentes". "Siempre he actuado con integridad y transparencia, casi sudo agua bendita", declaró. Villarreal fue más institucional: "Niego categóricamente los señalamientos. No existe ninguna acusación o investigación en mi contra, y mi visa se encuentra vigente", publicó en redes sociales. Ninguno de los dos explicó las contradicciones entre sus dichos y los hechos documentados por el LA Times y el expediente NARCUS.
— Este reportaje es parte del expediente NARCUS. —
Las respuestas de los gobernadores dejan preguntas sin responder. Durazo dijo que la nota es "sin fuentes". El LA Times citó "múltiples fuentes familiarizadas con los casos", una práctica estándar en el periodismo de investigación. Durazo también afirmó que ha tenido comunicación reciente con cónsules de Estados Unidos en Sonora. Si no hay investigación, ¿por qué la comunicación con cónsules? El gobernador sonorense atribuyó la nota a "grandes pillos" y a que "el mundo está un poco patas arriba", pero no ofreció ninguna prueba que contradiga el reportaje. Villarreal, por su parte, aseguró que su visa está vigente. El LA Times reportó que perdió su visa y viaja a EE.UU. bajo el programa "Significant Public Benefit Parole". Villarreal no mencionó el parole. Tampoco explicó por qué, según el periodista Steve Fisher, es escoltado por agentes de seguridad estadounidenses cuando ingresa a EE.UU.
El expediente NARCUS ha documentado que la cooperación con EE.UU. bajo el programa de parole es un hecho. El gobernador de Tamaulipas no puede afirmar que no hay investigación si está viajando a EE.UU. para testificar ante un gran jurado. El programa "Significant Public Benefit Parole" está diseñado exactamente para eso: permitir que personas que enfrentan cargos o que tienen información útil testifiquen a cambio de beneficios migratorios. Villarreal no explicó por qué necesita ese programa si, según él, su visa está vigente. La contradicción es evidente.
La presidenta Claudia Sheinbaum había dicho que los gobernadores "tienen que aclarar". Ellos lo hicieron, pero sus respuestas generan más dudas que certezas. Durazo apeló a su "vida de integridad" y a que "casi suda agua bendita". Villarreal negó todo sin presentar pruebas. Ninguno de los dos explicó por qué el LA Times publicó la nota. Si fuera completamente falsa, tendrían el derecho de demandar al periódico por difamación. No anunciaron ninguna acción legal. El silencio en ese frente es llamativo.
El contraste con el caso Sinaloa es inevitable. Rocha Moya también negó las acusaciones. También dijo que las pruebas eran falsas. También apeló a su "honestidad". Hoy, tres de sus exsecretarios están en custodia de EE.UU. Durazo y Villarreal podrían estar siguiendo el mismo guion: negación pública mientras cooperan en privado con Washington. El programa de parole es la prueba de que Villarreal ya está cooperando. Durazo, por su parte, no explicó por qué viaja regularmente a EE.UU. para "tratamiento médico" bajo un programa que, según la Brookings Institution, está diseñado para obtener inteligencia y pruebas.
La pregunta final es si la estrategia de negación de Durazo y Villarreal será suficiente para contener la presión de EE.UU. El precedente de Sinaloa sugiere que no. Los gobernadores morenistas pueden negar todo en público, pero eso no detiene las investigaciones en Washington. Por ahora, Durazo dice que "casi suda agua bendita". Villarreal dice que su visa está vigente. El LA Times, mientras tanto, se mantiene firme en su reportaje. Y las autoridades estadounidenses, en silencio, siguen construyendo sus casos. La verdad, como dijo Durazo, "se topará en algún momento con la verdad". Ese momento, quizás, esté más cerca de lo que los gobernadores morenistas creen.
Fuente: Declaraciones de Alfonso Durazo en conferencia de prensa (3 de junio de 2026). Publicación de Américo Villarreal Anaya en X (3 de junio de 2026). Reportaje del Los Angeles Times (3 de junio de 2026). Entrevista de Steve Fisher con Azucena Uresti (Radio Fórmula). Expediente NARCUS, reportajes 93, 94, 95.


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