El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, informó que bajo la administración Trump se han transferido 313 criminales a México, incluyendo a un nacional buscado por prostitución de menor y agresión sexual. Destacó que es un ejemplo de "fuerte cooperación" bilateral.
CDMX — El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, publicó este lunes en su cuenta de X un mensaje en el que destacó la cooperación bilateral en materia de justicia. "Agentes de la Patrulla Fronteriza de EE. UU. en el Valle del Río Grande capturaron y enviaron de regreso a un nacional mexicano buscado en México por prostitución de un menor y agresión sexual", escribió. Y añadió: "Bajo la Administración del Presidente Trump, Estados Unidos ha transferido a 313 criminales buscados a México para enfrentar la justicia". Johnson calificó el caso como "otro ejemplo de la fuerte cooperación 🇺🇸🇲🇽 que está avanzando" y afirmó que "Juntos, estamos llevando a los criminales ante la justicia y haciendo que nuestras naciones sean más seguras".
— Este reportaje es parte del expediente NARCUS. —
La cifra de 313 transferencias es significativa. Demuestra que los mecanismos de cooperación entre México y Estados Unidos en materia de extradiciones y transferencias de criminales existen y funcionan. Los agentes de la Patrulla Fronteriza capturan a delincuentes mexicanos que huyen a EE.UU. y los devuelven a México para que enfrenten la justicia. La cooperación es fluida cuando se trata de criminales comunes: violadores, asesinos, ladrones.
EE.UU. ha transferido 313 criminales a México. Pero México no ha transferido a un solo funcionario morenista a EE.UU. La solicitud de detención con fines de extradición de Rubén Rocha Moya, Enrique Inzunza Cázarez y los otros ocho acusados sinaloenses sigue sin respuesta. La FGR declaró que la solicitud "carece de pruebas de urgencia". La presidenta Claudia Sheinbaum ha dicho que no hay pruebas suficientes y ha calificado las acusaciones de "injerencia". Mientras tanto, EE.UU. sigue transfiriendo criminales comunes a México.
La publicación del embajador Johnson es un recordatorio de que la cooperación bilateral puede funcionar cuando hay voluntad política. El caso del mexicano buscado por prostitución de menor fue resuelto sin controversia. El caso de Rocha Moya, Inzunza y los demás sigue estancado. La diferencia no es técnica. Es política. México coopera en extradiciones de criminales comunes, pero se niega a extraditar a sus propios funcionarios cuando son acusados de narcotráfico.
La presidenta Sheinbaum, en su conferencia matutina, reiteró su solicitud de que EE.UU. actúe contra redes criminales en territorio estadounidense —tráfico de armas, lavado de dinero, distribución de drogas—. Es un intento de equilibrar la presión: si EE.UU. exige cooperación, México exige acción en territorio estadounidense. Pero el embajador Johnson no mencionó esas peticiones en su publicación. Se limitó a destacar la cooperación que ya funciona: la transferencia de criminales comunes a México. El mensaje implícito es claro: la cooperación es posible cuando hay voluntad. México la demuestra con los criminales comunes.
313 transferencias de criminales a México son un logro. Pero el caso Sinaloa —10 funcionarios acusados de narcotráfico— sigue sin resolverse. La pregunta es cuánto tiempo más podrá México mantener esta dualidad sin que Washington decida escalar la presión. Por ahora, Johnson destaca los éxitos. Pero la sombra del caso Rocha Moya sigue presente.
Fuente: Publicación de Ronald Johnson, embajador de EE.UU. en México, en X (15 de junio de 2026). Declaraciones de Claudia Sheinbaum en conferencia matutina (15 de junio de 2026). Acusación sustitutiva T9 23 Cr. 180 (KPF). Expediente NARCUS, reportajes 1-111.


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