El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) en el Senado, Ignacio Mier (Morena), justificó la ausencia del senador Enrique Inzunza Cázarez en la Comisión Permanente para evitar "show mediático" y "convertir el Senado en un circo". Informó que Inzunza sigue recibiendo su dieta (sueldo) por cheque, ya que no hay una orden judicial que lo impida. Mier ejerce control discrecional sobre qué senadores asisten a la Permanente.

CDMX — El senador Enrique Inzunza Cázarez —acusado por el Distrito Sur de Nueva York de narcotráfico y de haber recibido sobornos de Los Chapitos— no asiste a la Comisión Permanente. No es porque esté enfermo. No es porque haya pedido licencia. Es porque el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) en el Senado, Ignacio Mier (Morena), decidió excluirlo. "Yo, por estrategia, determino quiénes son de los 18, los 9 que van a asistir. Y yo he considerado por inteligencia, por prudencia, por privilegiar la discusión y el debate del legislativo y no el show mediático, el show protagónico y convertir el Senado en un circo", declaró Mier. La ausencia de Inzunza no es casual. Es una decisión política deliberada para protegerlo del escrutinio público.

— Este reportaje es parte del expediente NARCUS. —

Mier también informó que Inzunza sigue recibiendo su dieta (sueldo) mensual, a pesar de estar acusado de narcotráfico por una corte federal de Estados Unidos y de tener sus cuentas congeladas por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF). "Nosotros no podemos actuar de manera unilateral si no hay un requerimiento de carácter judicial, oficial, formal, jurisdiccional, y no lo tenemos", justificó. El pago, además, no se realiza por transferencia electrónica, sino mediante cheque. El método de pago dificulta el rastreo financiero, en un caso donde las autoridades estadounidenses han documentado listas de sobornos y transferencias ilícitas.

La estrategia de Morena es clara: proteger a Inzunza manteniéndolo fuera del foco público, pero sin expulsarlo del Senado y sin quitarle su sueldo. Mier no dijo que Inzunza sea inocente. No dijo que las pruebas sean falsas. Dijo que quiere evitar un "circo". La traducción es sencilla: Morena no quiere que Inzunza sea cuestionado por la prensa ni por la oposición. El blindaje legislativo se suma al blindaje financiero (UIF congeló cuentas, pero no su salario) y al blindaje de seguridad (Rocha Moya tiene escolta). Morena protege a los suyos por todos los medios disponibles.

El contraste es evidente. Mientras Inzunza sigue cobrando su dieta por cheque sin asistir a la Comisión Permanente, su exsecretario de Seguridad, Gerardo Mérida Sánchez, está encadenado en una prisión federal de Brooklyn. Mientras Inzunza recibe protección política, otros acusados (Mérida, Díaz Vega) ya se entregaron a EE.UU. La diferencia de trato entre los acusados morenistas es un reflejo de la jerarquía interna del partido: unos son protegidos, otros son sacrificados. Inzunza, senador en funciones y aliado cercano de Rocha Moya, está en el grupo de los protegidos.

El expediente NARCUS ha documentado que Inzunza dijo que "no tiene nada que temer" y que sería "abogado de sí mismo". También anunció que no se acogería a su fuero. Pero su ausencia en la Comisión Permanente no es una decisión propia. Es una decisión de la dirigencia de Morena en el Senado. Inzunza no está renunciando a su visibilidad; la dirigencia se la está restando. La pregunta es si esta protección será suficiente cuando EE.UU. formalice su solicitud de extradición. El fuero de Inzunza lo protege de ser detenido en México, pero no de ser extraditado si el gobierno mexicano decide entregarlo. Por ahora, Morena prefiere mantenerlo en la sombra, cobrando su cheque, sin aparecer en el pleno, sin dar explicaciones.

La oposición, previsiblemente, reaccionó. El PAN y el PRI han cuestionado la decisión de Mier, señalando que se trata de un blindaje político a un presunto narcotraficante. Mier, sin embargo, se mantiene firme: "por inteligencia, por prudencia", dice. La inteligencia, en este caso, consiste en evitar que Inzunza tenga que responder preguntas incómodas. La prudencia, en ocultar a un senador acusado por una corte extranjera. El expediente NARCUS seguirá documentando hasta dónde llega la protección de Morena a sus narcopolíticos. Por ahora, Inzunza sigue en el Senado, sin trabajar, sin aparecer, pero cobrando. El cheque, mientras tanto, sigue llegando.

Fuente: Declaraciones de Ignacio Mier, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado (8 de junio de 2026). Acusación sustitutiva T9 23 Cr. 180 (KPF). Congelamiento de cuentas por la UIF (Acuerdo 156/2026). Expediente NARCUS, reportajes 12, 16, 43, 48, 69.
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