El general Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, compareció ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York encadenado de pies, manos y cintura. La jueza Katherine Polk Failla le advirtió sobre la "abundante evidencia" en su contra y le dijo que era importante que entendiera bien el proceso, por lo que cualquier duda debía hacerla del conocimiento del traductor asignado. Mérida se entregó voluntariamente a Estados Unidos el 11 de mayo.

NUEVA YORK, EE.UU. — El general Gerardo Mérida Sánchez —exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa durante el gobierno de Rubén Rocha Moya— compareció este lunes ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York (SDNY) en una audiencia programada como parte del proceso penal en su contra por presuntos nexos con "Los Chapitos". La imagen del militar retirado, encadenado de pies, manos y cintura, con uniforme penitenciario color kaki, fue descrita por el periodista Claudio Ochoa de Latinus, quien cubrió la audiencia desde Nueva York. Pero el momento más relevante de la comparecencia no fue la imagen, sino las palabras de la jueza Katherine Polk Failla.

— Este reportaje es parte del expediente NARCUS. —

La jueza Katherine Polk Failla —la misma magistrada que el 29 de abril ordenó la aprehensión de Rubén Rocha Moya y los otros nueve funcionarios sinaloenses— advirtió a Mérida Sánchez sobre la "abundante evidencia" acumulada en su contra. Le dijo que era "importante que entendiera bien el proceso" y que cualquier duda debía hacerla del conocimiento del traductor asignado. La advertencia de la jueza no es menor: la fiscalía del SDNY tiene un volumen significativo de pruebas —listas de sobornos incautadas, testimonios de cooperantes, registros financieros, comunicaciones intervenidas— que sustentan los cargos de conspiración para importación de narcóticos y posesión de ametralladoras. La mención del traductor sugiere que Mérida Sánchez podría tener dificultades con el idioma o con la complejidad del proceso legal estadounidense.

La audiencia fue breve, pero el mensaje de la jueza Failla fue claro: el caso no es menor. "Abundante evidencia" es una frase que los jueces utilizan cuando la fiscalía ha presentado un caudal probatorio significativo. Mérida Sánchez, que en el indictment es señalado por recibir más de 100,000 dólares mensuales de Los Chapitos a cambio de filtrar información sobre al menos diez redadas a laboratorios de fentanilo, escuchó de la propia jueza que las pruebas en su contra son sólidas y numerosas. Su defensora, la exfiscal del SDNY Sarah Krissoff, no impugnó la advertencia. El general, que se entregó voluntariamente a las autoridades estadounidenses el 11 de mayo, sigue recluido en el Centro de Detención Metropolitano (CDM) de Brooklyn.

El contraste entre la advertencia de la jueza sobre la "abundante evidencia" y las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum en México es notable. Mientras en Nueva York una jueza federal advierte a un general mexicano que hay muchas pruebas en su contra, en la Ciudad de México la presidenta asegura que las acusaciones de Estados Unidos carecen de sustento probatorio y que el Departamento de Justicia quiere ser "elector". La jueza Failla no tiene interés político. Solo tiene un expediente abierto y, según su propia declaración, ese expediente contiene "abundante evidencia". Sheinbaum no ha comentado sobre la advertencia de la jueza.

El expediente NARCUS ha documentado que Mérida Sánchez pactó su entrega voluntaria para ser "testigo colaborador" (reportaje 57). La advertencia de la jueza sobre la "abundante evidencia" podría ser un factor en las negociaciones de cooperación: si las pruebas son tan sólidas como sugiere Failla, la mejor opción para Mérida podría ser declararse culpable y cooperar a cambio de una sentencia reducida. Su silencio en la audiencia —no se reportó ninguna declaración de culpabilidad— sugiere que las negociaciones aún están en curso. Su defensora, Sarah Krissoff, conoce el sistema del SDNY por dentro. Sabrá aconsejarle.

Mientras tanto, en México, los otros acusados morenistas siguen en libertad. Rubén Rocha Moya (gobernador con licencia) ha comparecido ante la FGR, pero no ha sido detenido. Enrique Inzunza Cázarez (senador) también compareció. Dámaso Castro Saavedra (vicefiscal con licencia) se declaró inocente. Marco Antonio Almanza Avilés (exjefe policiaco) desmintió haberse entregado a EE.UU. y publicó un video en el Jardín Botánico de Culiacán. La "abundante evidencia" de la que habla la jueza Failla no se limita a Mérida Sánchez. Es la misma evidencia que vincula a los diez acusados. La diferencia es que uno ya está en Nueva York. Los otros, por ahora, siguen en México..

Fuente: Cobertura de Claudio Ochoa (Latinus) desde la Corte del Distrito Sur de Nueva York (1 de junio de 2026). Advertencia de la jueza Katherine Polk Failla sobre "abundante evidencia" y asignación de traductor. Acusación sustitutiva T9 23 Cr. 180 (KPF). Entrega voluntaria de Gerardo Mérida Sánchez (11 de mayo de 2026). Expediente NARCUS, reportajes 44, 52, 57, 87.
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