El Gobierno federal anunció un decreto especial de protección para Mahahual, Quintana Roo, tras rechazar el megaproyecto “Perfect Day México” de Royal Caribbean. La presidenta Claudia Sheinbaum ordenó privilegiar el ecoturismo comunitario para proteger el Sistema Arrecifal Mesoamericano, manglares y ecosistemas de la Costa Maya.
MAHAHUAL, QUINTANA ROO. — La costa sur de Quintana Roo amaneció con una decisión inédita. El Gobierno federal no solo rechazó el megaproyecto turístico “Perfect Day México” de la naviera Royal Caribbean, sino que anunció un decreto especial de protección para Mahahual que impedirá, por la vía legal, cualquier desarrollo de gran turismo en la zona. La medida responde a meses de protestas de habitantes y organizaciones ambientalistas que alertaron sobre los riesgos ecológicos de una inversión cercana a los mil millones de dólares.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó desde Coatzacoalcos, Veracruz, que la nueva figura jurídica buscará exclusivamente fomentar actividades de ecoturismo desarrolladas en coordinación con las comunidades locales. “El objetivo es darle una categoría de protección para que solo pueda desarrollarse el ecoturismo. Esto sólo se puede hacer en coordinación con la comunidad”, afirmó la mandataria. El anuncio convierte a Mahahual en un caso emblemático de resistencia exitosa contra el modelo de cruceros masivos en el Caribe mexicano.
Semanas antes de este decreto, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) había negado de manera definitiva los permisos solicitados por Royal Caribbean, incluidos los relacionados con la construcción de un muelle y otras obras asociadas al complejo turístico. El plan original de la naviera contemplaba playas artificiales, atracciones acuáticas y enormes áreas recreativas para pasajeros de cruceros, una propuesta que la propia Sheinbaum calificó previamente como “demasiado invasiva” para una zona que ya alberga ecosistemas de alta sensibilidad ambiental.
La secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, participó en el anuncio mediante un enlace desde la isla de Holbox y detalló que la decisión se tomó tras reuniones directas con los habitantes de Mahahual. “La comunidad manifestó su voluntad de recibir inversión, pero quieren beneficios económicos y sociales locales para sus hoteles, sus restaurantes y sus pequeños negocios”, expresó Bárcena. Los pobladores dejaron claro que no se oponen al desarrollo turístico, sino al modelo depredador que excluye a las comunidades y destruye los ecosistemas.
El decreto será elaborado de manera conjunta por Semarnat, la Secretaría de Turismo (Sectur), el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), el gobierno del estado de Quintana Roo y las comunidades de Mahahual. El objetivo central es proteger el Sistema Arrecifal Mesoamericano, el segundo arrecife más grande del mundo, así como los manglares y demás ecosistemas protegidos de la Costa Maya. La región ya cuenta con áreas naturales protegidas, pero el nuevo instrumento jurídico añadirá restricciones adicionales para impedir cualquier desarrollo de gran escala.
El rechazo a Royal Caribbean y el decreto ambiental de Mahahual marcan un punto de inflexión en la política turística del sureste mexicano. Mientras en otras latitudes los megaproyectos hoteleros avanzan sin freno, esta comunidad del sur de Quintana Roo logró que el Estado mexicano blindara su territorio con una figura legal que prioriza la conservación y la economía local por encima de las ganancias de las trasnacionales. La cruda realidad es que, sin este decreto, Mahahual habría corrido la misma suerte de otros destinos del Caribe donde el turismo de cruceros ha devastado arrecifes y expulsado a las comunidades de sus propias costas.


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