Clara Brugada y Pablo Vázquez Camacho presentaron el operativo de seguridad para el Mundial 2026 ante amenazas de la CNTE. Descartaron restaurar granaderos. El protocolo prioriza diálogo, extintores para incendios y encauzamiento sin represión. CDMX garantiza manifestaciones pero no violencia, afirma Brugada.
CDMX — A horas de la inauguración del Mundial de Futbol FIFA 2026, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, y su secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez Camacho, presentaron el operativo de seguridad con el que enfrentarán las movilizaciones anunciadas por la CNTE, incluida la amagada toma del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. En una conferencia marcada por preguntas sobre actos vandálicos y bloqueos al Estadio Azteca, Brugada fue tajante: “La violencia no tiene cabida en la Ciudad de México”.
El esquema presentado parte de una premisa política e histórica: no habrá granaderos. La administración anterior, encabezada por la hoy presidenta Claudia Sheinbaum, extinguió ese cuerpo vinculado a la represión. Vázquez Camacho aclaró que no existe “ninguna intención de que exista un cuerpo de granaderos” y que el cambio implicó una nueva doctrina basada en diálogo, contención y encauzamiento. El equipamiento, mostrado ante medios, incluye escudos de acrílico, cascos, rodilleras y extintores —cuyo polvo blanco, dijo, se ha confundido con gases lacrimógenos—. “La policía no porta absolutamente nada más”, subrayó el secretario.
El protocolo, insistió Vázquez Camacho, se agota en el diálogo “llevado a sus últimas consecuencias”. Sólo en última instancia se contempla el “encauzamiento” —dirigir a manifestantes hacia zonas donde no afecten a terceros— y el retiro de objetos que puedan servir para agredir. Brugada reforzó el mensaje: los policías no van armados y ningún elemento portará armas durante las protestas. “Siempre tratar de disuadir, no de enfrentar”, resumió.
La conferencia se produjo en medio de una tensión creciente. Horas antes, la CNTE amagó con tomar el AICM mientras los aficionados llegan al país. La Secretaría de Gobernación convocó a los maestros disidentes a una mesa de diálogo a las 10:00 de la mañana de este miércoles, pero la Coordinadora condicionó la toma del aeropuerto a los resultados de esa negociación. “Si no hay solución, no rodará el balón”, advirtieron. Mientras tanto, contingentes bloquearán Paseo de la Reforma en su cruce con Bucareli.
Ante el escenario, Brugada detalló las medidas específicas: para la movilización en el aeropuerto, se cerrarán vialidades para evitar que la protesta impida su funcionamiento. “Estamos garantizando que la población que va a viajar o que va saliendo del Aeropuerto lo pueda hacer”, afirmó. Sobre la posibilidad de actos violentos o bloqueos al Estadio Azteca, respondió que han hablado con grupos convocantes y que “hasta cierto nivel de estas manifestaciones podrán pasar. Después ya no se podrá pasar”.
La Comisión de Derechos Humanos de la CDMX, presente en el operativo a través de su presidenta María Dolores González Saravia Calderón, desplegará un equipo de documentación exhaustiva en los puntos críticos. Su función será vigilar que no se violen derechos y, en su caso, señalar al gobierno para corregir. Brugada recalcó que buscan garantizar “que las manifestaciones se lleven a cabo” y “que no vamos a tener violencia. Por parte nuestra, estamos preparados”. El mensaje final fue un llamado a los manifestantes: “respetemos a los terceros”.


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