Mientras la CNTE marcha del Ángel de la Independencia a Segob para conmemorar los 10 años de Nochixtlán, el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez, inició la primera mesa tripartita con la sección local, acompañado del subsecretario César Yáñez y el secretario de Educación, Mario Delgado, quien horas antes exhortó a los maestros a reincorporarse a las aulas por el cierre del ciclo escolar.
CDMX — A menos de un mes de que concluya el ciclo escolar 2025-2026, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, lanzó un exhorto a los maestros de la CNTE para que regresen a las aulas. “El último día de clases es igual de importante que el primero”, afirmó, en un mensaje dirigido a las comunidades escolares. El llamado ocurre mientras la Coordinadora cumple su tercera semana de huelga, con 1.4 millones de estudiantes sin clases en Oaxaca, Guerrero y Michoacán, y una toma simultánea de Afores que el jueves paralizó el corredor financiero de Paseo de la Reforma. El gobierno apela al cierre del ciclo escolar como argumento moral: 20.6 millones de estudiantes de Educación Básica, en 202 mil escuelas, atendidos por más de un millón de docentes, esperan que el conflicto se resuelva.
La CNTE, sin embargo, no ha dado señales de ceder. Este viernes 19 de junio, los maestros marchan del Ángel de la Independencia a la Secretaría de Gobernación en una movilización que tiene un doble significado: es parte de su presión por la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, y es también una conmemoración de los 10 años de la represión en Nochixtlán, Oaxaca, donde el 19 de junio de 2016 un operativo policial dejó ocho personas muertas y al menos 100 heridas. La memoria de Nochixtlán es un recordatorio de que el Estado ha reprimido a los maestros en el pasado, y que la CNTE no olvida. La marcha de hoy es, al mismo tiempo, una protesta presente y un homenaje a una herida histórica.
En paralelo, mientras la CNTE nacional marchaba hacia Segob, una sección clave de la Coordinadora decidió sentarse a negociar. El gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez, posteó en redes sociales el inicio de una mesa tripartita con la CNTE de su estado, acompañado del subsecretario de Gobernación, César Yáñez Centeno, y del secretario de Educación, Mario Delgado. Es la primera mesa concreta bajo el nuevo modelo ordenado por la presidenta Claudia Sheinbaum el 15 de junio, cuando declaró agotado el diálogo nacional y dispuso que las negociaciones se realizaran estado por estado. La CNTE nacional había rechazado este esquema y exigía una reunión directa con la presidenta. Pero Chiapas, uno de los bastiones de la Coordinadora —la Sección 7 fue la que tomó gasolineras y regaló combustible a principios de junio—, acaba de sentarse a negociar con su gobernador morenista.
La incorporación del gobernador Ramírez a la mesa tripartita es un movimiento estratégico. No es un funcionario federal, sino el mandatario estatal, quien encabeza la negociación con la CNTE local. El gobierno federal —a través de Delgado y Yáñez— acompaña, pero no dirige. La estrategia de Sheinbaum de fragmentar el conflicto comienza a materializarse: en lugar de una negociación nacional con una CNTE unificada, ahora hay mesas estatales que pueden negociar acuerdos parciales. La agenda no ha sido detallada, pero el gobernador prometió informar los resultados “más tarde”. La CNTE de Chiapas, al aceptar la mesa, podría estar rompiendo el frente nacional de la Coordinadora. Las secciones más combativas —la 22 de Oaxaca, la 14 de Guerrero, la propia 7 de Chiapas— podrían comenzar a negociar por separado, debilitando la unidad de la huelga.
Esta noche, hacia las 20:00 horas, la CNTE celebrará una Asamblea Nacional Representativa (ANR) para evaluar el curso de la huelga. La reunión en Chiapas estará en el centro del debate. Si la ANR condena la mesa tripartita como una ruptura del frente nacional, la CNTE podría radicalizar sus acciones. Si, por el contrario, la valida como un primer paso hacia acuerdos concretos, el modelo de fragmentación de Sheinbaum podría extenderse a otros estados. El gobernador Ramírez, al postear el inicio de la reunión, está enviando un mensaje: el gobierno federal no negocia con la CNTE nacional, pero los gobernadores morenistas sí pueden hacerlo con sus secciones locales. La pregunta es si la CNTE de Chiapas aceptará el trato y se retirará, o si se mantendrá alineada con la decisión de la Asamblea Nacional. El exhorto de Delgado pide regresar a las aulas. La CNTE, por ahora, prefiere las calles y las mesas estatales. Y el ciclo escolar, con 20.6 millones de niños esperando, sigue su curso hacia el fin.


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