La presidenta Claudia Sheinbaum pidió al presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, "encargarse de su parte" en la lucha contra el narcotráfico, al tiempo que defendió la cooperación bilateral. "Colombia que se encargue de su parte. Y nosotros nos encargamos de nuestra parte", declaró. México perdió a un aliado ideológico en la región con la salida de Gustavo Petro.
CDMX — La presidenta Claudia Sheinbaum utilizó su conferencia matutina de este viernes para enviar un mensaje al presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, un político de ultraderecha que ha criticado en repetidas ocasiones el control de los cárteles en México y que prometió una "mano de hierro" contra los carteles colombianos. "Colombia que se encargue de su parte. Y nosotros nos encargamos de nuestra parte", declaró Sheinbaum. "Hay colaboración y hay cooperación con Colombia. Desde hace mucho tiempo, no desde ahora." La mandataria intentó marcar distancia con el nuevo gobierno colombiano, subrayando que México no aceptará que se le impongan condiciones desde Bogotá. El mensaje es claro: cada país es responsable de su propio problema.
— Este reportaje es parte del expediente NARCUS. —
La llegada de De la Espriella al poder en Colombia representa un giro político en la región. Gustavo Petro, el presidente saliente, era un aliado ideológico de Sheinbaum y del proyecto de la Cuarta Transformación. Su derrota electoral deja a México sin un socio clave en Sudamérica. Sheinbaum intenta minimizar el impacto de esta pérdida al afirmar que la cooperación en seguridad no debe politizarse. "Las diferencias políticas que pueda haber entre un proyecto de nación y otro, en un país y otro, no deberían traducirse en asuntos de este tipo", dijo. Sin embargo, la realidad es que De la Espriella ha sido crítico de México y de su estrategia de seguridad. Ha dado un plazo de un mes a los grupos armados colombianos para someterse a la justicia, una postura que contrasta con la política de "abrazos, no balazos" que el gobierno mexicano ha defendido.
Sheinbaum subrayó que la cooperación entre los ejércitos de ambos países viene desde antes de la presidencia de Petro. "Hay colaboración y hay cooperación con Colombia. Desde hace mucho tiempo, no desde ahora", dijo. La presidenta mexicana busca preservar los mecanismos operativos de cooperación, independientemente de la orientación política del gobierno colombiano. Sin embargo, la retórica de De la Espriella ("mano de hierro") y su crítica a México podrían tensar la relación bilateral. El presidente electo colombiano ha señalado que México enfrenta un problema grave de control territorial por parte de los cárteles, una postura similar a la del presidente Donald Trump, quien ha declarado que "los cárteles gobiernan México".
El contraste con la relación que Sheinbaum mantenía con Petro es notable. Con Petro, había una sintonía ideológica. Con De la Espriella, habrá diferencias profundas. La presidenta mexicana intenta anticiparse a posibles fricciones al establecer límites: "Colombia que se encargue de su parte". Es un deslinde, pero también un reconocimiento implícito de que México tiene un problema que no puede ser resuelto por otros. La pregunta es si De la Espriella aceptará esa división de responsabilidades o si buscará presionar a México para que adopte una estrategia de "mano de hierro" similar a la suya.
El expediente NARCUS ha documentado que el gobierno de Sheinbaum ha enfrentado presión de EE.UU. y ha perdido aliados en la región. La salida de Petro y la llegada de De la Espriella representan un nuevo desafío diplomático. Sheinbaum tendrá que negociar con un gobierno de ultraderecha que no comparte su visión de la seguridad. La cooperación bilateral en seguridad, que Sheinbaum dice que continuará, dependerá de la disposición de De la Espriella a trabajar con México sin imponer su modelo. Por ahora, la presidenta mexicana ha marcado una línea: cada quien su parte. La respuesta de De la Espriella está por llegar.
Fuente: Declaraciones de Claudia Sheinbaum en conferencia matutina (26 de junio de 2026). Elección presidencial en Colombia (2026). Perfil de Abelardo de la Espriella y declaraciones sobre México. Acusación sustitutiva T9 23 Cr. 180 (KPF). Expediente NARCUS, reportajes 1-122.


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