La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, no formará parte de la agenda de la reunión de seguridad que autoridades mexicanas y estadounidenses sostuvieron este viernes en la Ciudad de México. "No se toca ese tema", declaró. México insistirá en pedir "pruebas" a EE.UU. sobre las acusaciones. El caso Rocha Moya fue excluido deliberadamente de la mesa bilateral.
CDMX — La presidenta Claudia Sheinbaum fue clara este viernes: el caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, no será parte de la conversación con las autoridades estadounidenses. "No se toca ese tema, porque lo que se toca ahí es lo que está en la agenda del entendimiento que se tuvo hace cerca de ocho meses", declaró en su conferencia matutina. La reunión del Grupo de Implementación de Seguridad (GIS) México-EE.UU. se llevó a cabo en la sede de la Embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México, con la participación del canciller Roberto Velasco, el embajador Ronald Johnson, y representantes de la FGR, SSPC, SEDENA, SEMAR y la Guardia Nacional. El tema central de la tensión bilateral —la solicitud de extradición de Rocha Moya y los otros nueve acusados— fue excluido deliberadamente.
— Este reportaje es parte del expediente NARCUS. —
La agenda del GIS incluyó temas como la cooperación en el combate al tráfico de armas, las organizaciones criminales, el uso de drones por parte del crimen organizado, el intercambio de información, la cooperación en materia de extradiciones (en general) y el fortalecimiento a las investigaciones sobre robo de combustibles. Ninguna mención al caso Sinaloa, a Rocha Moya, a Inzunza, a los exsecretarios entregados a EE.UU. o a los gobernadores de Sonora y Tamaulipas investigados por Washington. Sheinbaum aseguró que México insistirá en el "asunto de las pruebas" —es decir, seguirá pidiendo a EE.UU. que presente evidencia pública de las acusaciones—, pero fuera de la mesa oficial. La presidenta mexicana decidió que el tema central de la crisis no merece un lugar en la agenda bilateral.
El contraste con la actitud de México en otros casos es revelador. Mientras el caso Rocha Moya (Morena) es excluido de la agenda, el expediente NARCUS ha documentado que el gobierno mexicano ha sido "notablemente cooperativo" con EE.UU. en el caso del gobernador priista de Durango, Esteban Villegas. La cooperación es selectiva: cuando el acusado es de Morena, Sheinbaum excluye el tema de la mesa bilateral y exige "pruebas" públicamente. Cuando el acusado es de la oposición, México colabora diligentemente. La reunión del GIS es una muestra más de ese doble estándar.
El embajador Ronald Johnson, por su parte, publicó un mensaje en redes sociales con un tono constructivo: "Con ilusión de profundizar la cooperación en seguridad entre EE.UU. y México... entregar resultados reales para nuestra gente". No mencionó el caso Rocha Moya. No presionó públicamente. Johnson aceptó la exclusión del tema de la agenda oficial, al menos por ahora. La pregunta es si Washington está dispuesto a seguir tolerando que México proteja a sus funcionarios señalados o si comenzará a presionar por otros canales.
Sheinbaum adelantó que una vez concluida la reunión se dará a conocer más información sobre las solicitudes de evidencia planteadas por México a las autoridades estadounidenses. "Ya vamos a dar posteriormente más información sobre este tema", dijo. La promesa de transparencia contrasta con la opacidad sobre el contenido real de la reunión. No se sabe si los funcionarios estadounidenses plantearon extraoficialmente el caso Rocha Moya. No se sabe si hubo alguna concesión por parte de México en otros temas. La reunión del GIS fue, en apariencia, un acto de protocolo bilateral. El fondo de la crisis, sin embargo, sigue sin resolverse.
El expediente NARCUS ha documentado que la administración Trump ha presionado a México en múltiples frentes: extradiciones, fase terrestre, revisión de consulados, cancelación de visas, investigaciones a gobernadores. Sheinbaum ha respondido con un discurso soberanista y con la exclusión del caso central de la agenda bilateral. Es una estrategia de contención, no de resolución. La pregunta es cuánto tiempo más podrá México mantener esta estrategia sin que Washington decida escalar aún más. Por ahora, el caso Rocha Moya sigue sin ser discutido en las mesas oficiales. Pero eso no significa que no esté siendo discutido en los pasillos del poder. La reunión del GIS terminó. La crisis, sin embargo, continúa.
Fuente: Declaraciones de Claudia Sheinbaum en conferencia matutina (12 de junio de 2026). Reunión del Grupo de Implementación de Seguridad (GIS) México-EE.UU. en la Embajada de EE.UU., Ciudad de México. Publicación del embajador Ronald Johnson en X. Acusación sustitutiva T9 23 Cr. 180 (KPF). Expediente NARCUS, reportajes 1-103.


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