La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la reunión bilateral de seguridad con Estados Unidos "no tuvo algo especial, muy novedoso". Calificó el caso de los agentes de la CIA en Chihuahua como un "llamado de atención" para Washington sobre las reglas en México. Reiteró que México no produce fentanilo, solo "transforma precursores químicos". Minimiza la crisis mientras EE.UU. intensifica la presión.

CDMX — La presidenta Claudia Sheinbaum dedicó segmentos de su conferencia matutina de este lunes a dos temas clave de la relación bilateral con Estados Unidos. Sobre la reunión del Grupo Bilateral de Implementación (GBI) celebrada el viernes pasado en la Embajada de EE.UU., Sheinbaum aseguró que "no hay algo especial, muy novedoso" y que fue solo "el seguimiento al entendimiento que tuvimos hace ya más de seis meses con el Gobierno de Estados Unidos". La presidenta minimiza la importancia de un encuentro que ocurre en medio de la crisis bilateral más aguda desde la acusación del Distrito Sur de Nueva York contra los funcionarios morenistas de Sinaloa. Su declaración contrasta con la de la Embajada de EE.UU., que calificó la reunión como parte de "la siguiente etapa de los esfuerzos conjuntos".

— Este reportaje es parte del expediente NARCUS. —

Sheinbaum también se refirió al caso de los agentes de la CIA que participaron en un operativo en Chihuahua en abril pasado, sin autorización federal. La mandataria calificó el incidente —en el que murieron dos agentes estadounidenses— como un "llamado de atención" para Washington. "Fue un llamado de atención para que cualquier agencia o cualquier representante de alguna institución de Estados Unidos sepa que hay reglas en México y que esas reglas se tienen que cumplir", afirmó. Sheinbaum utiliza el caso de la CIA para equilibrar la presión: si EE.UU. exige cooperación, México exige respeto a su soberanía. También informó que México ha solicitado a Washington una participación más activa contra redes criminales del lado estadounidense de la frontera, específicamente en tráfico de armas, lavado de dinero y distribución de drogas.

En respuesta a las recientes declaraciones de la directora de la Oficina Nacional de Política para el Control de Drogas (ONDCP), Sara Carter —quien advirtió que Trump "habla en serio" y lanzó un ultimátum a los gobiernos que no cooperen—, Sheinbaum reiteró que la relación bilateral debe mantenerse bajo el principio de colaboración entre naciones soberanas y sin acciones unilaterales. No confrontó directamente a Carter. No respondió al ultimátum. Se limitó a reafirmar los principios de siempre.

Sobre el fentanilo, Sheinbaum reiteró su postura: "No hay producción de fentanilo en México, lo que hay es una transformación de precursores químicos para convertirlos en pastillas". Es una diferencia semántica que busca desmarcar a México de la producción de la droga que ha causado la crisis de opioides en EE.UU. El impacto político de esta distinción es limitado. Para las autoridades estadounidenses, la "transformación" de precursores en pastillas es producción. Sheinbaum también informó que México ha solicitado a EE.UU. una participación más activa contra redes criminales en territorio estadounidense, específicamente en tráfico de armas, lavado de dinero y distribución de drogas. Es un intento de cambiar el eje del debate: no solo México debe actuar; EE.UU. también.

La administración Trump ha intensificado la presión sobre México en múltiples frentes: acusaciones contra gobernadores morenistas, advertencia sobre el "clan Culiacán", amenazas de operaciones terrestres. Sheinbaum, por su parte, minimiza la crisis ("no hay algo especial"), utiliza el caso de la CIA como contrapeso y reitera distinciones técnicas sobre el fentanilo. La asimetría entre la presión de EE.UU. y la respuesta de México es evidente. La pregunta es si esta estrategia será suficiente para contener la creciente presión de Washington o si Sheinbaum tendrá que ceder en puntos clave (extradiciones, cooperación en operativos). Por ahora, la presidenta mexicana sigue su línea: no confrontar directamente a Trump, no ceder en soberanía, y minimizar la gravedad de la crisis. El tiempo dirá si esa estrategia funciona o si se convierte en una forma de negación de la realidad.

Fuente: Declaraciones de Claudia Sheinbaum en conferencia matutina (15 de junio de 2026). Reunión del Grupo Bilateral de Implementación (GBI) (12 de junio de 2026). Caso de agentes de la CIA en Chihuahua (abril 2026). Declaraciones de Sara Carter (ONDCP) sobre ultimátum a gobiernos no cooperantes. Acusación sustitutiva T9 23 Cr. 180 (KPF). Expediente NARCUS, reportajes 1-109.
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