El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) reclamó al gobierno federal un adeudo de 2 mil millones de pesos para Educación Media Superior y exigió la derogación de la Ley del ISSSTE 2007. En un comunicado, el sindicato se desmarcó de la CNTE, condenó la violencia y el chantaje, y se presentó como la representación “legal y legítima” del magisterio.
CDMX — El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) rompió su silencio. En un comunicado público, el gremio oficial del magisterio reclamó al gobierno federal un adeudo de 2 mil millones de pesos para personal de Educación Media Superior y exigió la derogación de la Ley del ISSSTE 2007. El posicionamiento ocurre días después de que la CNTE obtuviera 800 millones de pesos para Oaxaca, 4,294 plazas para la CDMX, 240 becas y bonos para jubilados, tras tres semanas de bloqueos y presión callejera.
El SNTE fue explícito en su deslinde de la Coordinadora. “Rechaza y condena cualquier forma de radicalismo, violencia, provocación, chantaje o extorsión”, señala el comunicado. El sindicato sostiene que no comparte “la violencia y extorsión como formas de presión política, fundada en la idea de que sólo mediante paros, bloqueos, conflictos y afectación a terceros, se pueden lograr conquistas”. La diferencia, afirma el SNTE, es que ellos creen en la unidad y en la negociación institucional, mientras que la CNTE recurre al bloqueo y la intimidación.
El SNTE se presenta como la “expresión mayoritaria, legítima y legal” del magisterio, y reclama al gobierno que la relación bilateral sea a través de ellos, no de la CNTE. Pero sus demandas son tan ambiciosas como las de la Coordinadora: 2 mil millones de pesos para educación Media Superior y la derogación de la Ley del ISSSTE 2007. El sindicato afirma contar con estudios actuariales y estimaciones financieras para respaldar una propuesta de reforma al sistema de pensiones, en contraste con la exigencia de la CNTE, que se basaba en la presión callejera.
El gobierno de Claudia Sheinbaum enfrenta ahora dos frentes magisteriales. La CNTE, que ya obtuvo su botín, y el SNTE, su aliado tradicional, que exige 2 mil millones de pesos y reformas estructurales. El comunicado del SNTE, que reconoce los avances salariales y la basificación de 1.2 millones de docentes entre 2019 y 2026, advierte que persisten asuntos pendientes. El gobierno deberá decidir si atiende al SNTE, lo que implicaría desembolsar 2 mil millones de pesos y abrir una mesa de reforma al ISSSTE, o si arriesga que el SNTE se sume a las movilizaciones de la CNTE.


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