El presidente Donald Trump anunció que el Comando Sur de Estados Unidos ejecutó un "golpe letal cinético" contra "Niño Guerrero", líder del Tren de Aragua, designado como organización terrorista extranjera. Trump afirmó que la operación fue coordinada con el gobierno de Venezuela. La "fase terrestre" anunciada ya es una realidad operativa en la región.
EE.UU. — El presidente Donald Trump anunció este viernes una operación militar que redefine las reglas del combate contra el crimen organizado en el hemisferio. El Comando Sur de Estados Unidos ejecutó un "golpe letal cinético" —una operación de ejecución selectiva— contra "Niño Guerrero", líder del Tren de Aragua, la organización criminal venezolana que Trump ha calificado como una de las "organizaciones terroristas más sanguinarias del planeta". La operación fue coordinada "estrechamente con nuestros amigos en Venezuela, con quienes estamos trabajando muy bien", declaró Trump. El gobierno de Nicolás Maduro, al que Washington ha sancionado durante años, colaboró activamente con una operación militar estadounidense en su territorio o en apoyo a ella.
— Este reportaje es parte del expediente NARCUS. —
El mensaje de Trump es una declaración de guerra en toda regla. "Early in my Administration, I delivered on my promise to designate Tren de Aragua as a Foreign Terrorist Organization, deport thousands of evil criminals, and wage war against the Cartels, who have long been waging war against our Citizens", escribió. La operación contra "Niño Guerrero" es la evidencia de que la "fase terrestre" que Trump anunció para México no era retórica. Ya se ha ejecutado en Venezuela. La pregunta es si México será el siguiente. Trump justificó la operación con los nombres de víctimas estadounidenses: Jocelyn Nungaray, de 12 años; Laken Reilly, de 22 años; "y otras almas hermosas". "Con esta acción, el Ejército de Estados Unidos ha traído retribución para ellos, sus familias y sus seres queridos", afirmó.
El expediente NARCUS ha documentado la escalada de presión de Estados Unidos sobre México desde abril: acusaciones contra gobernadores morenistas, designación de cárteles como FTOs, cancelación de visas, amenazas sobre el T-MEC. La operación en Venezuela demuestra que Trump está dispuesto a actuar unilateralmente, con o sin la autorización de los gobiernos locales. En el caso de Venezuela, logró la coordinación con su gobierno. En México, Sheinbaum ha rechazado cualquier operación conjunta en territorio mexicano. La pregunta es si Trump respetará esa negativa o si, llegado el momento, ordenará un "golpe cinético" contra un líder del Cártel de Sinaloa o del CJNG en territorio mexicano sin consultar a Sheinbaum.
La cooperación entre EE.UU. y Venezuela es un giro geopolítico de enormes proporciones. Durante años, la administración Trump mantuvo una postura de máxima presión contra el régimen de Maduro, al que calificó de dictador. Ahora, Trump dice que trabaja "muy bien" con Venezuela. La razón es clara: el Tren de Aragua se ha convertido en una amenaza para la seguridad de EE.UU.. El pragmatismo se impuso sobre la ideología. México, que ha sido un aliado tradicional de EE.UU. en materia de seguridad, ahora se encuentra en una posición incómoda: Sheinbaum ha optado por la confrontación retórica y la exclusión del caso Rocha Moya de la agenda bilateral, mientras que el gobierno de Venezuela ha optado por la cooperación operativa.
El lenguaje de Trump es explícito: "send them to the depths of hell where they belong". No es un llamado a la extradición o al juicio. Es una sentencia de muerte. La "guerra contra los cárteles" que Trump ha prometido no se librará en las cortes. Se librará en el terreno, con operaciones militares letales. Sheinbaum ha dicho que México no permitirá operaciones extranjeras en el territorio. Pero Trump ya ha demostrado que no necesita permiso cuando considera que hay una amenaza inminente. El precedente de Venezuela es una advertencia para México.
La presidenta Claudia Sheinbaum no ha comentado sobre la operación en Venezuela. Tampoco la Secretaría de Relaciones Exteriores. El silencio es comprensible: es difícil criticar a Trump por actuar contra un líder criminal cuando se le ha acusado de proteger a narcopolíticos mexicanos. La operación contra el Tren de Aragua fortalece la narrativa de Trump de que él actúa, mientras otros gobiernos "débiles" solo hablan. Sheinbaum, que ha basado su defensa del caso Sinaloa en el discurso soberanista, ahora enfrenta un nuevo desafío: explicar por qué México no puede o no quiere cooperar en operaciones similares contra los cárteles que operan desde su territorio. La "fase terrestre" ya está aquí. No empezó en México, pero podría llegar. La pregunta es si Sheinbaum estará preparada cuando eso ocurra.
Fuente: Declaración de Donald Trump, presidente de Estados Unidos (12 de junio de 2026). Operación del Comando Sur de EE.UU. contra "Niño Guerrero", líder del Tren de Aragua. Designación del Tren de Aragua como FTO. Expediente NARCUS, reportajes 27, 36, 38, 76, 92, 104.


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